domingo, 20 de abril de 2014

EL CINISMO Y EL TERROR

La Nueva  Opinión. OTRAS VOCES


12/04/2014   Escribe Julio C. Borda

Sembraron odio y resentimiento como jamás lo hizo gobierno alguno. Quebrantaron la ley desde que se asomaron a la política; protegen a estafadores, ladrones, homicidas y delincuentes de toda laya; persiguen a gente digna, a gente de honor; fueron sobreseídos escandalosamente por enriquecimiento ilícito por un juez que hace de la desfachatez una virtud.

Con su proceder mezquino y miserable, dividieron familias, distanciaron amigos, fomentaron la discordia, la desconfianza y la impunidad.

Del insulto hicieron una bandera de guerra; de la amenaza, un arma eficaz; de la persecución, una poderosa herramienta de trabajo. Se mofan, se burlan de la gente de bien.

Con sus sonrisas procaces y sus fortunas malhabidas, los secuaces de la viuda aplauden en forma obscena cada uno de sus dislates.

Son felpudos de tiempo completo, perritos falderos de obediencia debida. Y los hay de todas las edades, sexo y color. Es que pertenecer a la oligarquía K tiene sus privilegios.

Por ello, la sobreviviente del dúo del sur continúa con su prédica desvariada. Sin ponerse colorada, simuló estar sorprendida por la reacción de la gente ante el proceder de los delincuentes.

No se ha visto cinismo tan grande, ni conducta tan ruin. No recuerdo tanto apego a la hipocresía, a la miseria moral.

La violencia desplegada por la verborrea descontrolada de la Bonafini, de D’Elía, de Kunkel y otros jerarcas del K ha dado sus frutos.

La política del saqueo y tierra arrasada llevada a cabo en estos diez años ha cobrado muchas víctimas: ancianos, adultos, jóvenes, niños, padres, madres, hermanos, hijos, nietos.

Todos ellos, presas de un sistema de terror gigantesco siniestramente organizado por un conjunto de bandidos, amparados por un Estado dominado por los K.

Viene a mi memoria una reflexión del novelista Morris West, quien en una de sus novelas describe magistralmente lo que representa la política del terror, y que es aplicable a la política impuesta por los K desde hace ya más de una década.

He aquí sus palabras: “Como arma es casi irresistible. Infunde miedo y duda. Destruye la confianza en los procedimientos democráticos. Inmoviliza a las fuerzas policíacas. Polariza facciones: los jóvenes contra los viejos; los que no tienes contra los que tienen; los ignorantes contra los intelectuales.

“Como infección social es más mortífera que una plaga: justifica los remedios más viles, la suspensión de los derechos humanos,las detenciones preventivas, los castigos crueles e inusitados, el soborno, la tortura y el asesinato ilegal.

“La violencia engendra violencia; se paga a los chantajistas con el tesoro público; las represalias caen tanto sobre los inocentes como sobre los culpables”.
Más claro, agua.


NOTA: Las imágenes y destacados no corresponden a la nota original.




sábado, 19 de abril de 2014

EL PRESIDENTE DE LA CSJN Y SU VINCULACIÓN CON LA DENOMINADA POLÍTICA DE DD.HH.


Soy un ciudadano argentino, retirado de las FF.AA., próximo a los 80 años de edad, encarcelado y procesado ilegalmente, (falsamente acusado de delitos de “lesa humanidad” supuestamente cometidos hace casi 40 años), mediante una acción judicial transgresora de la Constitución Nacional y las leyes, que según el Dr. Lorenzetti responde a una política de Estado.

Con estas declaraciones de la más alta autoridad del Poder Judicial queda confirmada mi calidad de Preso Político, como también la de más de 1.600 ancianos prisioneros por idénticos motivos, de los cuales ya han muerto en cautiverio más de 230.

Venimos sufriendo desde hace muchos años los efectos punitivos de esta denominada política de Estado, que evidentemente no debe ser otra que la llamada Política de DD. HH., motivada por el odio y la venganza, escandalosamente parcial, implantada por Néstor Kirchner, continuada por su viuda y promocionada como uno de los grandes logros de la “década ganada”.

De esta política no se conocen detalles, posiblemente porque no son presentables sus verdaderos objetivos, ni las acciones para lograrlos, ni las orientaciones delineadas para ellas. Tal vez por ello tengan tratamiento secreto.

De ser así, solo queda deducirlas a través de los efectos producidos.

En tal sentido, el análisis de los discursos de la máxima autoridad del Poder Judicial puede ayudar a la reconstrucción de la mencionada política.

Desde hace algunos años, el Presidente de la CSJN, Dr. Lorenzetti, viene manifestando públicamente que en materia de juicios de “lesa humanidad” no se va a dar un paso atrás porque responden a una Política de Estado.

En su discurso de apertura del año Judicial 2014, el mismo Presidente de la CSJN, manifestó con respecto a estos juicios:

“... Por eso hablamos nosotros de principio de no regresión: nunca menos, lo que se logró hay que mantenerlo (1) y que nadie piense que si hay un cambio de humor estas cosas van a cambiar (2). Por eso decimos nosotros, en materia de juicios de lesa humanidad, que esto forma parte del contrato social de los argentinos (3), porque ha sido sostenido por los tres poderes del Estado (4) y si hay alguien que piense que esto va a cambiar está equivocado (5). Nosotros sostenemos esto como
una política de Estado (6) y estamos relanzando este año la Comisión Interpoderes (7) y les pedimos a los demás poderes del Estado que concurran, que vengan, para ver cómo hacemos para terminar estos juicios guiados por el principio del debido proceso (8).” (El subrayado y los números de referencia no corresponden al texto original. Solo se han incorporado para facilitar su lectura al desmembrar y repetir más abajo cada una de los conceptos subrayados, para su mejor análisis)

En este discurso se advierte una gran confusión entre conceptos políticos y jurídicos, que afectan a la Republica y a la Democracia, tanto en lo que hace a la división e independencia de los tres poderes como a la representatividad ciudadana.

De su lectura surgen serios cuestionamientos sobre lo expresado por quién encabeza el Poder Judicial, los que se analizan a continuación:

(1)... no regresión nunca menos, lo que se logró hay que mantenerlo...
  
La expresión “nunca menos” es muy utilizada en el léxico político-partidario de las organizaciones kirchneristas, junto a otras expresiones como “vamos por más”, “vamos por todo”, “hasta la victoria siempre”, también utilizadas por las organizaciones terroristas subversivas en los años 70.

(2) y (5)... que nadie piense que si hay un cambio de humor estas cosas van a cambiar... reiterado con... si hay alguien que piense que esto ya a cambiar está eguivocado...

Se muestra excesivamente determinante. Sus advertencias parecen influenciadas por conceptos políticos-ideológicos propios del determinismo histórico rnarxista: Este es el fin inexorable al que nos conduce esta historia (en este caso: relato) y nada ni nadie lo podrá cambiar.

Expresarse de esta manera equivale a colocar en las puertas del Palacio de Justicia el cartel que Dante Alighieri, en su obra La Divina Comedia, atribuía a las puertas del infierno: “Lasciate ogni speranza, Voi ch’entrate” (Perded toda esperanza los que aquí entran). Este cruel y desesperanzado destino final, inspirado por el odio y la venganza, significa nada más y nada menos, que en nuestro país se ha establecido la pena de muerte, en forma muy sutil y disimulada dentro del accionar judicial orientado por la política de Estado.

Se trata de la pena de muerte más inhumana que se pueda imaginar: Se está condenando a muerte lenta, con largo tormento carcelario, a ancianos privados injustamente de su libertad.  Ya se cumplió esta sentencia con más de 230 Presos Políticos muertos en cautiverio

(3)... esto forma parte del contrato social de los argentinos...

¿A qué contrato social de los argentinos se refiere? El único contrato social de la República Argentina es la Constitución Nacional, a la que todos los habitantes del país debemos respetar y acatar. Y es justamente el Poder Judicial el responsable de hacerla cumplir plenamente. Por lo tanto debería exigir en este caso su estricto cumplimiento, ya sea en la denominada Política de Estado como en el debido proceso de los juicios por supuestos delitos de lesa humanidad.

Además debería explicar muy claramente el Dr. Lorenzetti el contenido de este “contrato social de los argentinos” y si es constitucional. Al menos habría que publicarlo para que todos los argentinos conozcamos que hemos contratado.  De no ser así, esto huele a convenios políticos secretos o a una sofista utilización de argumentos falaces para justificar la voluntad del manda más.

(4)... sostenido por los tres poderes del Estado...

En una situación política nacional republicana muy atípica, caracterizada por la preponderancia de un Poder Ejecutivo muy poderoso, autoritario y con marcadas tendencias totalitarias, que maneja rígidamente al Poder Legislativo y que a la vez ejerce enormes presiones sobre el Poder Judicial, no puede la cabeza de este último afirmar que este “contrato social de los argentinos” está sostenido por los tres poderes como si éstos gozaran de independencia republicana.

Además presenta este “sostén” como si fuera la condición necesaria y suficiente para establecer este supuesto contrato, y punto.

(5)... que nadie piense que si hay un cambio de humor estas cosas van a cambiar...
reiterado con... si hay alguien que piense que esto va a cambiar está equivocado...

Queda muy claro que el Dr. Lorenzetti rechaza el derecho que tienen los argentinos de pensar distinto.  Parecería más bien que quiso expresar una advertencia: “Defensores de presos políticos: sus esfuerzos son inútiles, no pierdan tiempo, esto ya está determinado”. El Presidente de la CSJN, cabeza del Poder Judicial, tiene la enorme responsabilidad republicana de pensar, sin dejarse influenciar por nada ni nadie, prioritariamente en la República, en la Constitución Nacional, en las leyes, en los convenios internacionales a los cuales hemos adherido y por sobre todo en la Justicia, evitando por todos los medios a su alcance que ésta sea bastardeada por la política.

(6)...Nosotros sostenemos esto como una política de Estado...

No se entiende bien lo que quiere decir el Dr. Lorenzetti cuando habla de Política de Estado y menos aún su relación con el debido proceso.  Las políticas, se establecen en cualquier organización para alcanzar exitosamente ciertos objetivos fijados previamente, Sirven para orientar o delinear la acción y coordinar los esfuerzos.

A nivel nacional, los gobiernos establecen distintas políticas en sus respectivos ámbitos de acción. Estas pueden ser políticas gubernamentales, generales, regionales, sectoriales, etc. Por lo general los alcances de éstas son de corto o mediano plazo y suelen durar lo que dure el gobierno que las impuso.

A diferencia de las políticas mencionadas, una política de Estado se establece para orientar la acción en procura de objetivos de largo plazo. Ello significa que debe trascender al gobierno de turno, Por lo tanto requiere el acuerdo de los distintos futuros actores. Lo ideal sería acordar con todos los partidos políticos. Pero como esto sería muy difícil, casi imposible de lograr, al menos se hace necesario el acuerdo de aquellos partidos que tengan capacidad y posibilidad de ser alternancia democrática en el gobierno de la nación.

De todas maneras, analizando su discurso de aproximadamente 14 páginas de extensión, pronunciado con motivo de la apertura del año judicial, se advierte que el Presidente de la CSJN habla nada menos que en 12 oportunidades sobre política de Estado y solo menciona 2 veces a la Constitución Nacional. Hasta habla de política de Estado de la Corte.

Se muestra tan reiterativo con este tema, que se podría decir que así como para Félix Luna “Todo es historia” pareciera que para el Dr. Lorenzetti “Todo es política de Estado”.  Ninguna política de cualquier naturaleza, ni aunque se la considere de Estado, puede estar por encima de la Constitución Nacional ni debe direccionar la acción de la Justicia. Tampoco puede apantallar ni diluir la responsabilidad de los jueces, desde la cúpula del Poder Judicial hasta los jueces de primera instancia.  Evidentemente el Dr. Lorenzetti debe tener otros conceptos o conocimientos sobre lo que es una política de estado.

(7)   Comisión Interpoderes.

Según se infiere, esta comisión sería la encargada de pergeñar las políticas de Estado.  Siendo así, resulta lógico deducir que la misma, en la realidad política actual, debe estar conformada por:
  • Delegados de un Poder Ejecutivo muy poderoso y autoritario, con tendencias totalitarias y menosprecio por las instituciones.
  • Delegados de un Poder Legislativo, postrado ante el Poder Ejecutivo, que aprueba sin debatir, a libro cerrado, sin modificar ni un punto ni una coma, todo lo que le ordena la presidencia de la nación.
  • Delegados de un Poder Judicial, temeroso y sumiso debido a las enormes presiones a que es sometido por el Poder Ejecutivo. Es comprobable que la justicia es víctima de un perverso sistema de premios (Oyarbide y tantos otros jueces complacientes) y castigos (Bisordi, Campagnoli, Bonadio y muchos jueces y fiscales que no acatan al mandamás sino que responden a la Justicia); hasta se ha llegado al colmo de dividir al Poder Judicial, creando en su seno un movimiento de jueces militantes kirchneristas denominado Justicia Legitima, en el cual tiene una gran participación la jefa de los fiscales. (Muchos miembros de esta politizada organización, tanto jueces como fiscales, tienen una preponderante actuación en los mal llamados juicios de “Lesa Humanidad”).

En estas circunstancias, no se puede hablar de Comisión lnterpoderes como si se tratara de poderes republicanos independientes.  En la actual situación política, lo que debería ser un imparcial debate de ideas, se convierte en acatamiento a la voluntad del Poder Ejecutivo, lisa y llanamente.

(8)... para terminar estos juicios guiados por el principio del debido proceso.

Si la política de Estado orienta la acción de los jueces, ¿de qué “debido proceso” habla el Dr. Lorenzetti?  Es evidente que en este accionar judicial direccionado se advierten demasiadas anormalidades que no corresponden a un debido proceso. Algunos ejemplos de ellas se enuncian a continuación:
  • Mancomunada acción entre querellantes, fiscales y jueces.
  • Gran cantidad de organizaciones querellantes, todas con apoyo estatal y algunas dependientes directamente del Poder Ejecutivo, corno las Secretarias de DD.HH.
  • Fiscales que no buscan la verdad, corno corresponde a sus funciones, sino que actúan políticamente orientados a efectos de causar el mayor daño posible a los  procesados.
  • Jueces que con sus actitudes, frecuentemente vulneran el principio de legítima defensa de los Presos Políticos: ya sea ignorando sus argumentos o apelaciones; sacando de su verdadero contexto histórico supuestos delitos cometidos hace casi 40 años, tratándolos como si fueran delitos cometidos hoy bajo las actuales leyes, en situación de paz; abusando del “No ha lugar” cada vez que los defensores pretenden interrogar a los testigos preparados por la fiscalía y la querella.
  • No se conocen procesos por falso testimonio, pese al cumulo de indicios claros, que dan lugar a firmes sospechas acerca de presentaciones testimoniales falaces armadas por parte de los acusadores, utilizando testigos interesados, tal vez motivados por el odio, o por promesas de indemnizaciones u otros beneficios.
  • Juzgados que aceptan el accionar de barras denominadas de DD.HH. con sus cánticos, carteles y panfletos, profiriendo todo tipo de insultos y agravios a los acusados, evidentemente organizadas por la querella (incluyendo al Estado querellante). Todo este bochorno confiere a los juicios una imagen circense y politiquera, en lugar de ser respetables actos de justicia guiados por el principio del debido proceso.
  • Abuso de prisiones preventivas a todos los procesados, superando por muchos años los límites impuestos por las leyes y los convenios internacionales.
  • Negación sistemática de la libertad provisional a todos los imputados en estos “debidos procesos”, contrastando escandalosamente con lo actuado en los procesos por delitos de corrupción.
  • Negación de prisión domiciliaria, sin fundamentos válidos, a ancianos Presos Políticos que superaron el límite legal de 70 años y/o a enfermos graves, contrastando notoriamente con los procesos por delitos comunes.
  • Aplicación de sanciones colectivas a los Presos Políticos, sin tener en cuenta su conducta individual, al negarles la prisión domiciliaria o la atención hospitalaria correspondiente, porque algún detenido se fugó.

·        Si el Estado, administrado por el Poder Ejecutivo, orienta el accionar del Poder Judicial a través de una denominada política de Estado (en la cual también ha  intervenido el Poder Judicial) y a la vez el mismo Estado es querellante en los llamados juicios de lesa humanidad, se deduce con total claridad, que el Poder Judicial es parte en dichos juicios y por tal razón no puede estar habilitado para  juzgar.
·       
         ¿Esto es debido proceso? Evidentemente no. Más aún, es una enorme transgresión a las leyes. De tal magnitud, que sus efectos podrían graficarse como el impacto de un torpedo debajo de la línea de flotación de la Justicia.

Para afirmar que “estos juicios están guiados por el principio del debido proceso”, el Presidente de la CSJN debería asegurarse que se cumpla con todo el conjunto de normas legales y de equidad que definen los derechos y deberes humanos y que otorgan al procesado oportunidades de una debida defensa.

Nada de esto se cumple en estos “debidos procesos”, sino que se violan en forma muy evidente los siguientes principios de la justicia:
  
·        El principio constitucional de presunción de inocencia.
·        El principio de irretroactividad de la ley penal.
·        La garantía constitucional del derecho de defensa.
·        El principio de igualdad ante la ley.
·        El principio de aplicación de la ley más benigna.
·  La garantía constitucional de ser juzgados por los jueces competentes y no por  comisiones especiales.
·        Inversión de la carga de la prueba.
·        Etc., etc., etc.

Si a esto denomina “debido proceso” nada menos que la máxima autoridad del Poder Judicial, se puede pronosticar que en nuestro país se está resquebrajando peligrosamente la Justicia y que el Estado de Derecho está entrando en un franco proceso de extinción.

Para concluir:

Del discurso del Dr. Lorenzetti se puede deducir que ante tanta mención de “Política de Estado”, “Comisión Interpoderes”, “Contrato social de los argentinos” sostenido por los tres poderes, etc., parecería que se está confeccionando un paraguas protector que diluya la exclusiva responsabilidad del Poder Judicial en lo que hace a impedir que se violen la Constitución Nacional, las Leyes y los Convenios Internacionales, que se agravie a la Justicia y que se destruya el Estado de Derecho...

Este paraguas protector seria la denominada Política de Estado. Según se deduce, esta política sería responsabilidad de los tres poderes. Siendo así, con la utilización de este artilugio, supuestamente se disimularían las responsabilidades particulares de cada poder. Esto pretendidamente diluiría la responsabilidad exclusiva de la máxima autoridad del Poder Judicial, como también las de todos los jueces y fiscales afectados a los mal denominados “juicios de lesa humanidad”, ya que no son más que actos de odio y venganza muy alejados de la Justicia, del Estado de Derecho y del debido proceso.
  
Tarde o temprano los abusos y las injusticias se pagan. No pueden quedar impunes los responsables de tantas atrocidades cometidas en nombre de la Justicia.
  
Entre ellas se destaca la condena a muerte lenta con largo tormento carcelario, disimulada bajo burdas fachadas legales, aplicada a ancianos miembros de las FF. AA., de Seguridad, Policiales y civiles, acusados ilegalmente de crímenes de “lesa humanidad”.
  
En honor a la verdad histórica, es criminal ocultar o distorsionar lo que realmente hicieron los acusados en los sangrientos años 70. Fueron ernpeñados legalmente en defensa de la patria ante el sangriento ataque de las Organizaciones Terroristas Subversivas. 

Estas pretendían tomar el poder por la fuerza, desestabilizando por medio del terror a los respectivos gobiernos constitucionales entre los años 1973 y 1976 (gobiernos peronistas) y posteriormente al gobierno militar de facto, que finalmente los derroto en combate.

Este conflicto armado estalló dentro del marco de la Guerra Fría, cuando las fuerzas terroristas subversivas (verdaderos ejércitos invisibles, mimetizados en la población) con apoyo extranjero, agredieron a nuestro país declarando su denominada Guerra Revolucionaria, con el argumento de liberarnos del Imperio Capitalista, para convertirnos en el paraíso cubano de América del Sur, un nuevo satélite del Imperio Soviético Comunista. 

La Política de DD.HH. ignora por completo esta parte de lo realmente acontecido en la década setentista.

Más aún, los políticos oficialistas y sus aliados (incluso los opositores que le son funcionales), en su afán de humillar y demonizar a las FF.AA., con la misma facilidad con que anularon leyes, pretenden también borrar esta parte de la historia.

Ante tantas transgresiones jurídicas, tan solo pido al Dr. Lorenzetti que responda nada más que a una pregunta:

¿Por qué no ha exigido que se cumpla estrictamente con lo establecido en el Art. 18 de la Constitución Nacional?  Por si ha sido olvidado, lo transcribo:

“Ningún habitante de la nación puede ser penado sin juicio previo fundado en ley anterior al hecho del proceso, ni juzgado por comisiones especiales, o sacado de los jueces designados por ley antes del hecho de la causa”.

Es evidente que para concebir la denominada política de DD.HH. han tenido que remover grandes obstáculos legales y entre ellos éste debe ser quizás el más importante.

Los sofistas jurídicos utilizados para remover estos obstáculos, no han tenido ningún reparo en ignorar o en hacer retorcidas y mal intencionadas interpretaciones de la Constitución Nacional, las leyes y los Convenios Internacionales, con la finalidad de crear falsas argumentaciones que fundamenten la decisión del poderoso Néstor Kirchner: Concebir y ejecutar la tan declamada y explotada Política de DD.HH., considerada como política de Estado por quien encabeza el Poder Judicial, haciendo de ella una especie de Biblia.

¿Hay leyes nacionales o convenios internacionales que estén por encima de la Constitución Nacional? Cualquier estudiante afirmaría que no. Pero para ciertos profesionales responsables de la justicia parecería que sí.

A no confundirse, ninguna política, sea de estado o no, podrá amenguar o disminuir la responsabilidad que la máxima autoridad de un Poder Judicial que debería ser independiente en una república, tiene en el acabado cumplimiento de sus obligaciones como funcionario público, como la de salvaguardar la Constitución Nacional, haciéndola respetar en toda circunstancia, impidiendo su violación, tal cual juro al asumir el cargo.

No tan solo el Presidente de la CSJN, sino también todos los funcionarios judiciales participes en estos injustos y mal llamados juicios de “lesa humanidad”, cualquiera sea su nivel, deberían tener muy en cuenta que:

La responsabilidad no se transfiere, ni se delega, ni se comparte, se asume a plenitud.
  
N/D: por razones de seguridad se omite la identidad del autor, quién es un soldado detenido como Preso Político.

MAURICIO ORTÍN HABLA SOBRE MANCHALÁ

Emilio Nani y Jorge Mones Ruiz conductores del programa La República Indefensa entrevistan al Prof. Mauricio Ortín profesor de filosofía en la Universidad Nacional de Salta y Periodista, se refieren a la demolición del Monumento a los soldados de Manchalá en Salta, y al Crio. Insp. (R) Policía de la Pcia. Bs.As. Miguel Ángel Avelluto, especialista en narcocriminalidad y drogadependencia, lavado de dinero, lucha contra el terrorismo y seguridad tecnológica, se refiere a las tardías medidas de seguridad ante la emergencia reinante.



viernes, 18 de abril de 2014

CASO MARITA VERÓN, DE TUCUMÁN A EZEIZA

En el caso Marita Verón, la Cámara Penal de la provincia de Tucumán, con el voto en disidencia del Dr. Emilio Páez de la Torre, ha condenado a casi todos los imputados que el Tribunal de la Sala II de la misma Cámara había absuelto en el juicio oral que finalizó con la sentencia del 11/12/2012. Ello a solicitud de la Corte Suprema de Justicia de la provincia de Tucumán, la cual resolvió declarar penalmente responsables a los acusados salvo a María Jesús Rivero y a Víctor Ángel Rivero por los diversos cargos que, en cada caso, fueron acusados. Cuando la libertad, la honra y los bienes materiales de una persona están en juego, el que un tribunal resuelva una cosa y que otro lo desautorice disponiendo lo contrario deja, como mínimo, cierta sensación de desamparo e incertidumbre respecto de la calidad del servicio de justicia que se presta en la Argentina. Dado que el material analizado de la causa es idéntico, uno de los dos tribunales se ha equivocado groseramente. En el caso que los delitos hayan sido efectivamente cometidos por los acusados, entonces el tribunal que los absolvió no es competente para ejercer esa función. Y, si no tienen culpa alguna, entonces la Corte Suprema de Justicia y la Cámara Penal de Tucumán son responsables de la atroz injusticia de que inocentes se pudran en la cárcel.

Apenas salido del horno, el fallo absolutorio -el primero- recibió la inmediata repulsa de casi todo el arco político y periodístico nacional. Como si la verdad de los hechos les hubiera sido revelada por vía divina, cruzaron, con los tapones de punta, a los “infames” jueces y a la “aberrante” sentencia absolutoria. De allí que el fallo de la Corte Suprema de Justicia de Tucumán, que trocó la absolución por condena, haya tenido para los mismos el efecto del perfume de nardo que se derrama sobre un cuerpo exhausto.

El orden del cosmos se restablecía otra vez porque ­se hizo Justicia!

Pero ¿Se hizo Justicia? Entre las principales virtudes que distinguen a las personas de bien se destaca la prudencia. Ejercerla presupone que, para emitir una opinión responsable, se debe estudiar la causa y leer los fundamentos de la sentencia que se repudia.

Es un hecho que Marita Verón desapareció la mañana del 3 de abril de 2002 cuando se dirigía a la Maternidad; no así, la versión de Susana Trimarco, su madre, según la cual Marita fue secuestrada por una banda que incluía a un remisero, a la hermana de éste, una enfermera y un empleado del Hospital Materno, hipótesis que surge del llamado anónimo de alguien, quien habría presenciado el hecho, le hiciera a una vecina de Trimarco; el testimonio que le hiciera a Trimarco un mendigo desconocido que observó el rapto; y de los dichos de un sujeto a quien el secuestrador, a su vez, le habría referido detalles y motivos del secuestro. Susana Trimarco, además, denunció haber recibido una llamada telefónica de su hija desaparecida, cuya investigación reveló que procedía de Río Gallegos y de la casa donde se encontraba el hijo de Trimarco con su novia. Si fue secuestrada y llevada a La Rioja, ¿qué hacía en el extremo sur del país? Inconsistencias de este tenor y dichos sin el menor valor probatorio llevaron a los primeros jueces a afirmar categóricamente que no se pudo probar, de manera técnica o científica, ni el secuestro de Marita Verón, ni su paso por prostíbulos riojanos o tucumanos. En relación a los testimonios de mujeres, supuestamente víctimas de “la trata de blancas” que afirmaban haber visto a “Marita”, la sentencia absolutoria dice: “las declaraciones muestran un aislamiento total con otras pruebas y no hay forma de corroborar sus testimonios no encuentran sostén ni aun en los otros testimonios con los que se colisionan”.
Si el solo testimonio de uno o de varios bastara para condenar a un acusado, se viviría a merced de cualquier mitómano, chismoso o calumniador que ande por ahí. Por otro lado, la imparcialidad de los testigos debe ponerse en duda cuando declaran sobre personas de su amistad o enemistad (en este caso, los proxenetas que supuestamente las explotaban). La ley es clara y contundente cuando dice que si no fuera posible demostrar la culpabilidad de los acusados, éstos automáticamente son inocentes. Pero “hecha la ley, hecha la trampa”. Así, la Corte Suprema de Tucumán entendió que estaba demostrada la culpabilidad de los absueltos apelando básicamente a un cardinal “fundamento”, el que el Tribunal obvió “ponderar las pruebas sin una perspectiva de género en el análisis y abordaje de los hechos que involucran el fenómeno de trata de personas con fines de explotación sexual”. Esto implica, por ejemplo, el dislate de conceder el grado de certeza a la declaración de la psicóloga Zaida Gabriela Gatti que dice: “La premisa de la que partimos es que una víctima [de trata de blancas] nunca miente”. Luego, con relación a calidad y a la desestimación de los testimonios por el primer Tribunal, la Corte dice: “Se descalifica por no ser monolíticamente coherente su aporte como testimonios a la causa, cuando en realidad la contradicción, la reticencia a prestar declaración, el titubeo, etc., son un rastro indeleble de este tipo de crímenes y de sus víctimas que se encuentran en una situación de vulnerabilidad evidente”. De lo que se deduce necesariamente el disparate de que, para la perspectiva de género (de la manera que la entiende la Corte), mientras más contradictorio e incoherente el testimonio, más verdadero resulta. Regla que, para los que la aplican, tiene también sus excepciones, pues la absuelta y condenada Daniela Natalia Milhein declaró en el juicio ser víctima de la trata de personas. En concordancia con lo anterior esta señora (que nunca miente) debiera ser absuelta, y procesar por falso testimonio a la víctima testigo (que nunca miente) quien la acusó de tener secuestrada en su casa a Marita Verón. Condenar en base a la “perspectiva de género”, además de tornar jurisprudente a un vergonzoso disparate, constituye un claro mensaje disuasivo a los jueces. La ausente reacción de los abogados y sus instituciones a semejante despropósito conduce a preguntarse: ¿Qué se enseña y quiénes enseñan Derecho en las universidades argentinas? Así las cosas, parece que Ezeiza es la única salida que los argentinos tenemos para pertenecer al Primer Mundo.

ESPERANZAS RENOVADAS


La Semana Santa de cada año renueva nuestra esperanza cristiana, el hijo de Dios resucita después de su calvario y  muerte para vencer una vez más el mal. Con su infinito amor a la humanidad a través de su ejemplo y sacrificio, Jesús al resucitar nos muestra que el bien siempre vencerá al mal.

Hoy Viernes Santo es una jornada de reflexión, se recuerda la Muerte de Jesús de Nazaret, guardamos ayuno y abstinencia de carne como penitencia. La reflexión constante sobre el juicio final. En este sentido, La realidad del juicio nos ayuda a ordenar la vida presente de cara al futuro, a la eternidad. Además, ante muchos de los trágicos eventos que han marcado la historia argentina esperamos en la justicia divina, pues tiene que existir alguien que pueda responder «al sufrimiento de los soldados» y al «cinismo del poder». Algunos autores de la violencia e injusticia en este mundo podrán escapar al juicio humano pero no al juicio divino.

En conclusión, «el hombre necesita a Dios, de lo contrario queda sin esperanza» (Spe Salvi, n. 23). Sólo Dios puede colmar totalmente todos nuestros anhelos y esperanzas.

Nuestro país después de las Guerras Revolucionarias y de Malvinas fue sometido al olvido y la mentira, a un relato que ha pretendido cambiar nuestra historia… la historia completa y verdadera.

Hoy al leer el discurso de una joven universitaria en el Acto Central por la recuperación de las Islas Malvinas en la Plaza San Martín de Mendoza, ha renacido nuestra esperanza… no todo está perdido. Así como no pudieron lavarle el cerebro a esta valiente joven, sabemos que aún hay esperanzas que el país se levante y ocupe un sitial de privilegio.

Más bajo no podemos caer, hemos conocido el desprecio del mundo, la corrupción se ha enseñoreado en nuestra república y los principios fundamentales de la Patria han sido pisoteados a placer por el poder de turno. Pero si la juventud se encuentra intacta en sus valores morales, éticos y honorables tenemos esperanza que rescate a este país del reino del mal y lo transporten a un futuro mejor, en un país donde sea digno vivir y se recupere el amor a la Patria.

Sinceramente,

Pacificación Nacional Definitiva

por una Nueva Década en Paz y para Siempre


DISCURSO PRONUNCIADO EL 2 DE ABRIL DE  2014 EN LA PLAZA SAN MARTÍN DE LA CIUDAD DE MENDOZA DURANTE EL ACTO CENTRAL

XXXII ANIVERSARIO DE LA GESTA

Autoridades civiles y militares presentes, miembros del Cuerpo Consular, veteranos de guerra, familiares de nuestros caídos en Malvinas, señoras y señores, amigos compatriotas:

Hoy, 2 de abril de 2014, conmemoramos el trigésimo segundo aniversario de la Gesta de Malvinas. No pretendo que estas sencillas palabras se ocupen en datos históricos, geográficos, geopolíticos o económicos.

Hoy me presento aquí como argentina, como joven preocupada por esta sociedad, como estudiante, como amiga, como hija. Hija, como muchos de ustedes de esta Patria Argentina, fundada con el esfuerzo de muchos hombres y llamada a la grandeza. Hija de una Patria que hoy mira con nostalgia décadas anteriores, cuando el argentino no dudaba en dar su vida, si Ella se lo demandaba.

Tristemente hoy nuestro País parece querer educarnos como extrañados de aquella Patria Argentina. Nos educa para estar rendidos, para renegar de lo nuestro, para negar un pasado heroico y valeroso, para volver la cara ante la sangre de tantos próceres, para hacernos olvidar una historia llena de hazañas y proezas, una historia que nos reclama, una historia que nos llama a responsabilizarnos, no cualquier historia… sino nuestra historia.

Esa historia cifrada en la magnificencia, hoy ve con ojos llorosos, a muchos de nosotros, ciudadanos que hemos perdido el orgullo de ser argentinos. Ciudadanos a los que cabría preguntárseles si son argentinos o si,simplemente, viven en La Argentina.

Hoy, los invito a tener el coraje de responder que somos argentinos y que estamos orgullosos de ello. Responder desde la memoria de un pasado y proyectando un porvenir.

Rememorar nuestra historia es un deber. En este momento rendimos homenaje a nuestros héroes que respondieron ser argentinos y lo demostraron dando su vida. Todos somos convocados por nuestro pasado a recordar hechos reales, tangibles y verdaderos. Hechos que no debemos permitir, sean tergiversados, atenuados, disfrazados o deformados por una cultura decadente.

Hago un llamado a la juventud de esta Patria noble, para que no olvide sus ejemplos. Para que tenga memoria de los ideales que inundaban los corazones de los guerreros en Malvinas. Guerreros también jóvenes, así es. Llamados “los chicos de la guerra” con la mayor de las injusticias. Nosotros no los llamamos “chicos”, sino “infantes de la guerra”, pertenecientes a la infantería. Jóvenes como yo, como nosotros, los infantes siempre se han destacado por ser de los mejores combatientes, incluso al punto de inclinar la balanza en los conflictos bélicos.

El joven es el soldado ideal, por su mayor resistencia física, por su sensación de inmortalidad, por su aptitud para responder, por su fe inquebrantable. ¡A los jóvenes que dieron su sangre y su vida por este Suelo en Malvinas, no los llamamos “chicos de la guerra”, los llamamos “grandes de la guerra”, “señores de la guerra”!

El pasado nos hace rendir homenaje también a los que volvieron. Veteranos de guerra que merecen agradecimiento, que dieron y perdieron mucho. Que siguen combatiendo. Que nada tienen de excombatientes, sino que día a día, desde sus respectivos lugares, siguen amando su tierra, siguen combatiendo.En ellos vemos el modelo del combatiente diario. ¿Cómo recordarlos? ¿Cómo demostrarles que los valoramos y que les estamos agradecidos? Continuando. Dando la lucha diaria que requiere nuestra condición de criaturas. Siendo buenos médicos, buenos abogados, buenos profesores, buenos estudiantes, buenos padres, buenos hijos, defendiendo la Verdad.

Rendimos homenaje de igual manera, a aquellas mujeres valerosas que no dudaron en apoyar a sus hombres durante la gesta malvinera. A tantas madres, hijas, esposas, novias que comprendieron que el sacrifico del que formaron parte no era en vano, que el riesgo de no volver a abrazar a aquella persona amada, debía ser asumido por una razón superior. Y especialmente a todas aquellas que dejaron sus amores en aquel suelo querido; regando la propia tierra, cubierta de cruces blancas, cual cielo estrellado al que se mira y que hace recordar una promesa, la promesa de volver.Como mendocinos, tenemos el honor de tener entre nosotros, a la más fiel representante: la Sra. Delicia Rearte de Giachino.

Honramos también a los hijos de los que combatieron, a sus padres, a sus hermanos, a sus amigos, a sus superiores y subalternos, a los que sufren hoy ser relegados y dejados a la buena del olvido. Hoy aquí, recordamos su abnegación y a sus héroes, nuestros héroes.

Nos llama, una vez más, el pasado,a ser consecuentes con la causa que defendieron todos y cada uno de esos valientes. Valientes que defendían la amada tierra que pisaban y en la que descansan en Darwin con ansia de cielo. Valientes que, en el Ara Gral. Belgrano y el Santísima Trinidad, engalanan el fondo del mar. Valientes que surcaron los cielos en bravíos pájaros de fuego. Valientes que hoy tienen llagas sangrantes. Valientes a imitar.

Malvinas fue hazaña, Malvinas fue tierra de grandezas, de corazones enormes, de almas generosas. Malvinas debe ser semilla de nuevos ejemplos que conmemorar.

Ejemplos sencillos, pero inmensos. Como nos mostraron el heroico Capitán Carballo y su esposa, la cual ante la inminencia de la batalla le dijo al Capitán: “Vos cumplí con tu deber, que yo voy a saber cuidar bien de tus hijos.” La pareja nos deja aquí el modelo de hombres de bien, de patriotas que cumplen con su deber, en el lugar que providencialmente les haya tocado ocupar.

Malvinas no es algo que nos hayan robado. Lo que a uno le roban queda en el olvido, no se sabe si sigue existiendo o no, desaparece. ¡Las Malvinas están siendo ocupadas ahora! Es una habitación de nuestro hogar que está siendo usurpada por un intruso. Eso no nos puede permitir estar tranquilos, no podemos dormir, no podemos descansar, hasta restituir para siempre lo que por derecho nos pertenece.

Empujados por este pasado, nos encontramos ante la necesidad de proyectar un porvenir, de proyectar un futuro en consecuencia de este pasado. El hombre y su conciencia son agentes directos de la historia, el hombre es responsable directo de la historia.

Malvinas, nuestro baluarte más reciente, nos exige ir caminando hacia nuestro futuro con la certeza de un pasado heroico, con la esperanza de una Patria mejor; pero también sabiendo que el presente está en nuestras manos.

Estamos llamados a la grandeza. Como jóvenes, aspiremos a grandes empresas. Como mujeres, cumplamos nuestro deber como pilares de toda empresa. Como ciudadanos de esta Patria, hagámosla más grande. Pero que todas estas palabras hagan pie en obras que merezcan ser honradas, como Malvinas.

Nuestra vocación es a una vida heroica. Seamos héroes haciendo lo ordinario de forma extraordinaria. El cumplir bien con lo que a cada uno corresponde, es una forma de elevar nuestra condición de hombres corrientes, a edificadores de una Patria mejor para nosotros, para nuestros hijos.

Malvinas es un bastión a recuperar. Empecemos con nuestro esfuerzo diario, recordando hoy y siempre a los valerosos espíritus que nos guían desde ese pasado convocante.

Decimos así con el poeta,

El nombre de tu Patria viene de argentum.
¡Mira que al recibir un nombre se recibe un destino!
En su metal simbólico la plata,
es el noble reflejo del oro principial.
Hazte de plata y espejea el oro,que se da en las alturas,
y verdaderamente, serás un argentino.

Que María, que desde Luján nos mira, nos otorgue el galardón de una existencia grande, dando nuestra vida, todos los días.

Muchas gracias.

Ma. Laura Elias – DNI 36962726
02 de Abril de 2014
Plaza San Martín
Mendoza - Argentina