miércoles, 4 de mayo de 2016

MISERICORDIA


Escuché ayer a María O'Donnell, en su programa radial, hacer un comentario sobre la foto de tapa del diario Página 12, que muestra al ministro de Trabajo, Jorge Triaca, mientras asiste "a una misa en memoria del represor Miguel Ángel Egea, imputado por ser una pieza clave en la estructura de los grupos de tareas de la ESMA". La periodista, después de aclarar que evidentemente se trataba de una relación de amistad entre las familias, considera que fue una actitud nada favorable mostrarse allí cuando cumple una función dentro del Gobierno "rindiendo honores a un represor."

A mi entender, es una muy buena oportunidad para comprender, aun sin practicar la fe católica, lo que el papa Francisco trata de explicarnos desde el 8 de diciembre de 2015 sobre la importancia de vivir el Jubileo de la Misericordia. Darnos cuenta de lo que es capaz Dios y de lo que somos llamados también nosotros a ser: misericordiosos. Una de las obras de misericordia espiritual es precisamente rezar por los difuntos. Nada se dice que haya que abstenerse de aquellos muertos que cometieron graves delitos, porque en verdad pedimos por su alma para que luego de purgar su falta, por la misericordia de Dios, alcancen el perdón y la gloria eterna. Esto no es rendir honor.

María Araceli Pittaro
DNI 12.109.218


COMUNICADO DE NUEVA UNIÓN CIUDADANA


LA ABERRACIÓN JURÍDICA DE LOS JUICIOS EN TUCUMAN POR EL OPERATIVO INDEPENDENCIA

Ante la inminencia del comienzo de los juicios contra los militares que combatieron en Tucumán a la guerrilla del autodenominado Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), actuando por Decreto del gobierno constitucional de la presidente María Estela Martínez de Perón y en estricta defensa de la soberanía nacional y la integridad territorial de la Argentina, la Junta Provincial de Gobierno de Nueva Unión Ciudadana manifiesta:
  • Que dichos juicios constituyen una aberración jurídica al llevar ante la justicia a los militares que defendieron la nación en 1975, contra una fuerza revolucionaria que atacó a un gobierno constitucional. obrando según y conforme lo decidieron las autoridades políticas de entonces.
  • Que los fundamentos de dichos juicios no reflejan la realidad de las acciones de combate que permitieron salvar la integridad territorial de la Argentina.
  • Que esta situación se ve agravada por el hecho de que la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación se presenta como uno de los querellantes, sumándose a las violaciones a los principios jurídicos que representan estos juicios extemporáneos y fundados en falsas premisas, perdiendo con ello toda objetividad y neutralidad para ejercer imparcialmente sus funciones.


Por todo ello peticionamos para que la Corte Suprema de Justicia actúe declarando la inconstitucionalidad de estos juicios por acciones que fueron dispuestas por un gobierno democrático, siguiendo  su propia doctrina al respecto, como asimismo, que la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación retire su condición de querellante en estos procesos.

Como partido político nos comprometemos en la defensa de los militares que en cumplimiento de su misión defendieron legalmente la soberanía y la integridad territorial  de la Argentina y solicitamos la adhesión de toda la sociedad, pues con estos injustos juicios se está poniendo en juego la esencia misma de la Defensa de la Nación ante sus enemigos externos e internos.

Buenos Aires, 3 de Mayo de  2016

Junta Provincial de Gobierno de Nueva Unión Ciudadana

Juan Luis Ciancio                 Juan  Carlos Neves

         Presidente                 Primer Secretario General

martes, 3 de mayo de 2016

VIOLACION PRINCIPIOS LEGALIDAD E IRRETROACTIVIDAD GERARDO IBAÑEZ

Publicado el 16 abril de 2016

Alegato dej Dr. Gerardo Ibañez durante el Juicio Oral ante Tribunal Oral Federal De Rosario.

Parte 1

Parte 2

Parte 3

Parte 4

Parte 5

lunes, 2 de mayo de 2016

SE CUMPLEN 34 AÑOS DEL HUNDIMIENTO DEL CRUCERO ARA GRAL. BELGRANO


LOS JUICIOS DE LESA HUMANIDAD ¿OFRECEN UNA GARANTÍA PROCESAL?

Publicado el 30 abril de 2016

Juicio de lesa legalidad en Neuquén, Argentina. Los imputados son insultados y agredidos sin tener defensa alguna. Lejos de ello, los jueces los sancionan cuando pretenden defenderse.

Esto, es un típico juicio de "lesa" en Argentina.

Un insulto a la Ley, a la República y a la dignidad humana.

Los responsables son los jueces Alejandro Silva (presidente), Guido Otranto y Marcos Aguerrido. Fiscal General Walter Romero; Querellantes Natalia Hormazabal. Por la Sec. de DDHH de la Nación Juan Cruz Goñi. Por la APDH Marcelo Medrano

¿COMO VAMOS?


Finalizó abril y luego de más de cuatro meses de gobierno de Cambiemos cuesta expresar, en términos definitorios, como vamos bajo la égida de esta nueva gestión y esa indefinición es, en sí misma, el indicio de una marcha plagada de dudas y contradicciones.

Hay áreas en que el gobierno actúa con decisión y firmeza superando cualquier oposición. Otras en que predominan las dudas e inseguridades y, finalmente, están aquellas en que claramente tambalea.


Esto puede atribuirse a que, tal como afirman los líderes de PRO (núcleo central de la coalición Cambiemos), el gobierno carece de ideología, lo que se traduce en la falta de coherencia en el diseño de políticas públicas que a veces son crudamente capitalistas, con amagues liberales, promesas desarrollistas y toques de populismo. También puede influir el mosaico de ministros y demás funcionarios provenientes de distintos ámbitos políticos y empresariales que se desempeñan con relativa autonomía y ciertas dosis de improvisación. Lo cierto es que la fuerza, la firmeza y la coherencia se han centrado, hasta el presente, en las cuestiones financieras vinculadas a la liberación del dólar y el acuerdo para el pago a los tenedores de bonos impagos, con la consecuente y exitosa salida del “default”.

La sociedad ha absorbido con resignación los aumentos en las tarifas de servicios y transportes con sus consecuencias sobre la inflación y la pérdida en la capacidad de consumo, asumiendo la necesidad de  bajar  los subsidios que ya eran asfixiantes. Es la misma  aceptación racional con que  un enfermo bebe una amarga medicina aunque le desagrade. Pero luego, con esa misma  racionalidad,  se experimenta un natural rechazo ante el cuarto aumento consecutivo en el valor de los combustibles que parece dirigido a subsidiar a las empresas petroleras. El gobierno se dice preocupado por la inflación pero aumenta con fervor todo lo que depende del Estado sean impuestos, peajes o combustibles y eso contradice su mensaje.


Montados en los reclamos vinculados a la inflación, los despidos y una supuesta insensibilidad gubernamental para atender las exigencias gremiales, cuatro de las cinco centrales sindicales organizaron una movilización que  no compartimos. Demasiado pronto para marcarle el terreno a un gobierno que recibió de su antecesor un país destrozado y una herencia harto pesada, actuando  con el aval de una buena parte de los sindicalistas presentes. Fue una marcha con un componente básicamente político, una demostración de fuerza tibia pero innecesaria y además extemporánea. Creemos que este es el tiempo para tratar de  motivar al gobierno para que corrija sus errores señalando, dialogando y debatiendo pero que aún estamos lejos de que la sociedad tenga la necesidad de expresarse en la calle.


Con esa intención nos permitimos hacer notar, por ejemplo, la deuda que continúa existiendo en el tema de la inseguridad. Las muertes de varios jóvenes acaecidas  en una de las llamadas fiestas de “música electrónica” ponen de relieve la hipocresía con que sigue manejándose el tema de la drogadicción en nuestra sociedad. Intereses empresariales con complicidad de quienes deberían controlar y regular, permiten la continuidad de estos espectáculos que solo representan excusas para un consumo desenfrenado de “pastillas” altamente tóxicas y dañinas entre un público mayoritariamente juvenil. Con tono doctoral, se utilizan eufemismos como la “reducción de daños” que proponen analizar el grado de calidad de las sustancias que se consumen a través de laboratorios estatales, dando una autorización de hecho para la destrucción masiva de los complejos neuronales de nuestros jóvenes con finales trágicos. A la droga se la combate con toda la fuerza y todas las armas y no está mal que los jueces prohíban las fiestas electrónicas y similares hasta que los organizadores y las agencias gubernamentales estén en condiciones de garantizar que las drogas sintéticas no circulen libremente durante su desarrollo.


Otro tema irritante es el descontrol en la calle. El protocolo anunciado por el Ministerio de Seguridad quedó en letra muerta y la más patética de las demostraciones se observó  cuando la milicia particular de “la Cámpora” se hizo cargo del control de la calle  y del edificio de los Tribunales el día que la ex presidente Cristina Fernández vino a Buenos Aires a declarar ante  un juez. El control que el Estado debe ejercer en los espacios públicos no es optativo sino irrenunciable y no es excusa el temor a que se produzcan incidentes. Esta actitud es una demostración de debilidad e inoperancia que los violentos aprovechan en su beneficio.

Afortunadamente, el discurso que pronunció la ex presidente nos trajo los peores recuerdos y nos hizo estremecer al pensar que si hubiera ganado las elecciones el Frente para la Victoria nuestro destino seguiría atado a los caprichos de una asociación de inoperantes y corruptos. Ese sigue siendo el mayor comodín con que cuenta el nuevo gobierno pero no debe dilapidarlo, sino que debe aprovechar el período de crédito para avanzar con acciones firmes y positivas.


Uno de los elementos que permiten mantener abiertos los ojos de la sociedad es la visibilidad que han tomado los casos de corrupción de funcionarios, que pasaron de las investigaciones periodísticas a los estrados judiciales. Luego de marcar la cobardía de los jueces que esperaron a que los funcionarios perdieran poder para empezar a actuar, ahora, la sociedad, está exigiendo que actúen hasta las últimas consecuencias, alcanzando a todos los cargos, aun los que detentaron el poder ejecutivo. Más allá de las opiniones personales, la exposición de las incalculables fortunas que no pueden ocultarse porque las constituyen fastuosas mansiones, estancias, hoteles, empresas y vehículos de todo tipo, nos mueve a exigir que los ladrones corruptos y lavadores de dinero terminen en la cárcel y que sus bienes sean confiscados y vuelvan al erario público. Cualquier otra alternativa sería una chicana inaceptable.

Finalmente debemos mencionar uno de los aspectos más insatisfactorios de la nueva gestión. Suponíamos que cuando se habló en la campaña de terminar con “el curro de los derechos humanos” era porque se había comprendido que los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner habían montado un negocio político pagando fortunas en indemnizaciones y alimentando con fondos públicos a organizaciones de activistas que se hacen pasar por defensores de los derechos humanos. Si bien claramente el gobierno actual no exacerba esa política tampoco ha dado muestras todavía de estar dispuesto a revisarla, a preocuparse por las víctimas de las bandas de terroristas que asolaron la nación y sobre todo a cuestionar los fundamentos contrarios a derecho con que se juzgaron y se juzgan a los miembros de las Fuerzas Armadas, de Seguridad y Policiales (más algunos civiles).

Se han vulnerado principios fundamentales del derecho como la irretroactividad de la ley penal y muchos otros que cualquier jurista no comprometido con el “kirchnerismo” reconoce como inaceptables. Apenas se ha logrado que algunas de las flagrantes violaciones a los derechos humanos que sufrían los detenidos por causas denominada de “lesa humanidad” comiencen lentamente a ser corregidas. Sin embargo, el 5 de mayo amenaza con ser la fecha en que se consumará una de las mayores aberraciones jurídicas de la justicia argentina porque se iniciarán los juicios a los militares que participaron en el Operativo Independencia en la provincia de Tucumán, combatiendo a la guerrilla rural del autodenominado Ejército Revolucionario del Pueblo, por decreto de la presidente constitucional María Estela Martínez de Perón.  Semejante aberración se agrava porque uno de los querellantes es la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, la actual, de modo que, si esa Secretaría no renuncia de inmediato a su condición de querellante, el gobierno de Cambiemos ya  no podrá mirar este tema como una rémora del pasado y limitarse a decir que es “una cuestión de la justicia” pues pasará a ser parte del problema. Esperamos una rápida y eficiente acción pues este tema no puede esperar y esos juicios son absolutamente contrarios a derecho.

Luego de repasar estos temas y volviendo a la pregunta inicial acerca de ¿cómo vamos? hemos visto que no resulta fácil contestarla en forma unívoca. Podemos decir que estamos infinitamente mejor que si hubiera ganado el Frente para la Victoria pero que el gobierno tiene un crédito que  no puede dilapidar sin defraudar a los argentinos que confiaron en la posibilidad de  un cambio, no solo en lo material sino, y especialmente, en los valores espirituales, morales y jurídicos que corresponden a una verdadera república y que deseamos para nuestra querida patria y sus sufridos habitantes.

Que Dios inspire a nuestros gobernantes para que así sea.

Juan Carlos Neves
Primer Secretario General

Nueva Unión Ciudadana

CARTA ABIERTA AL PRESIDENTE MAURICIO MACRI

por Carlos E. Viana

Sr. Presidente, a 36 años del heroico rechazo del primer ataque aeronaval masivo de los británicos sobre nuestras fuerzas en Malvinas, más de 60 héroes que se destacaron en dicha contienda, son prisioneros de la previa Guerra Fría que en Argentina fue caliente, por haber cumplido su juramento de defender la Patria hasta perder la vida.

No conozco en la historia y en el mundo, tamaño caso de ingratitud e injusticia, que puede titularse de Lesa Traición, crimen horrendo que pesa sobre la conciencia de políticos, periodistas, testigos dudosos y jueces cobardes y corruptos.


Como algunos de los múltiples casos, le relato sucintamente el del Coronel Horacio Losito, que como Teniente se enfrentó a los comandos británicos en el sangriento combate de “Top Mal House”. Herido por un casco de granada en la cabeza continuó combatiendo, luego un tiro le atravesó una pierna y siguió disparando su FAL, hasta que perdió el conocimiento por la sangre derramada. Es el oficial más condecorado del Ejército Argentino, hoy prisionero de guerra, en la obscura prisión de Marcos Paz, por haber previamente combatido con el mismo valor, contra terroristas montoneros.


Otro caso paradigmático es el del Mayor de la Fuerza Aérea Jorge Alberto Benítez, que piloteando un Pucará fue derribado, para volver después de peripecias a pilotear otro y ser derribado nuevamente, cayendo en este caso prisionero de los británicos. Condecorado por su extraordinario valor en combate, hoy está preso después de un dudoso juicio, inconstitucional y con testigos fabricados, por haber pertenecido a una unidad de la Fuerza Aérea que defendía a la patria en la guerra antisubversiva, impulsada desde la Unión Soviética.


Otro caso, el del Almirante Carlos Busser, falleció tristemente en prisión a los 85 años, después de haber dirigido por órdenes de la superioridad, el operativo conjunto que culminó con la exitosa toma de Malvinas. El colmo, es que se lo detuvo por haber ordenado interrogar a un espía chileno y posteriormente fue acusado de hechos, en que no pudo haber participado porque tenía otro destino militar.

En situación similar a las descriptas, se encuentran alrededor de 60 héroes de Malvinas más, prisioneros políticos de la guerra fría que aquí fue caliente.

Más de 2000 prisioneros de guerra y la Guerra Fría que aquí fue caliente

Sr. Presidente, junto a estos 60 héroes también son prisioneros de guerra, más de 2.000 argentinos, por haber cumplido con su deber de defender a la Patria contra terroristas. Todos los juicios son una violación flagrante y artera del artículo 18 de nuestra Constitución Nacional, mientras que nuestra llamada justicia ha dicho que los crímenes de los terroristas no son de lesa humanidad, por no haber sido cometidos por el estado, ignorando la Carta de Roma, que es parte de nuestra Constitución, que también los atribuye a grupos organizados que atenten contra la población civil, pero además oculto perversamente, que los ataques contra nuestro país fueron organizados por otro estado, la URSS, es decir que hasta el argumento del estado se les cayo. Como ejemplo de la alevosía con la que atacó el terrorismo, está en la conciencia de estos criminales, el asesinato de 29 niños, que tenían desde 9 meses a 15 años de edad. Sr. Presidente estos niños no fueron apropiados ilegalmente, sino que fueron asesinados arteramente, algunos junto con sus padres.

Los británicos subvencionan a los organismos fabricantes de causas

Sr. Presidente, otro agravante son los organismos que fabrican e impulsan los juicios, entre ellos el CELS, que recibe subvenciones de la Fundación Ford y del Gobierno Británico, siendo su Presidente Horacio Verbitsky, quien curiosamente siempre estuvo en posiciones desde las cuales pudo favorecer al Gobierno Británico y además una de cuyas dirigentes de dicha organización es súbdita británica. Sus acciones han destruido la moral de nuestras Fuerzas Armadas y eliminando una hipótesis de conflicto que los preocupaba, como lo declarara recientemente el Ministro de Defensa de Gran Bretaña en oportunidad de su visita a Malvinas.

La guerra más sangrienta

Sr. Presidente, usted les rindió homenaje a los llamados desaparecidos, la mayoría de los cuales combatieron contra nuestra patria, y dijo en esa ocasión que fueron víctimas de la Dictadura más sangrienta. No fue así Sr. Presidente, sino que fue la Guerra más Sangrienta y se desencadeno cuando Argentina fue atacada mucho antes del gobierno militar y este fue una de las consecuencias no deseada de ella. Usted como hombre de estado, debe tener en cuenta esta diferencia esencial y especialmente considerar que ni usted ni su familia, ni sus amigos, estarían libres y con sus propiedades, si hubieran triunfado los terroristas, quienes por otra parte asesinaron a 2.000 de nuestros compatriotas, porque no pensaban como ellos.

Esperanza de paz

Sr. Presidente usted es una esperanza de honestidad y de evolución hacia la democracia, que muchos argentinos que coinciden con lo expuesto, hemos apoyado y continuamos haciéndolo, pero digo de evolución porque la esencia de la democracia como dijo Aristóteles es la Libertad, no sólo se reduce a unas elecciones como pretenden los populistas.

Entre otras cosas, con más de 2.000 prisioneros políticos, en flagrante violación de nuestra Constitución Nacional y siendo además un caso de Lesa Traición, no podemos hablar de democracia y ni siquiera de Justicia. Usted Sr. Presidente debe salvar su imagen ante su conciencia y ante la Historia.

Por eso en base a lo expuesto, le pedimos encarecidamente que utilice los instrumentos legales y constitucionales que tiene a su alcance, para terminar con esta cruel situación, en que algunos tienen licencia para matar y otros no tienen derechos humanos.

Que Dios guarde e ilumine a vuestra excelencia.

Carlos E. Viana                  

DNI 6.029.992

domingo, 1 de mayo de 2016

“OPERACIÓN MERCURIO” UN DESGRACIADO HECHO YA OLVIDADO POR LA SOCIEDAD

Ayer, 30 de abril de 2016, se cumplieron 43 años del asesinato del señor Alte. Don Hermes José Quijada.

Ese mismo día del año 1973, el entonces señor Alte. Hermes José Quijada era asesinado por el ERP. Casi un año antes, el mismo oficial Almirante tuvo que informar al país acerca de los episodios guerrilleros acaecidos en Rawson y Trelew entre el 15 y el 22 de agosto de 1972. Esto constituyó su sentencia de muerte por parte de los terroristas.


Aproximadamente a las 09:00 horas de ese lunes 30 de abril de 1973, el Almirante salía de su domicilio de Arenales al 1900, en su automóvil. Lo acompañaba su chofer. Ambos estaban armados, como defensa frente a las constantes amenazas contra su vida que recibía el marino en aquellos aciagos tiempos, como consecuencia de haber tenido que informar al público sobre los hechos citados en el párrafo precedente.

Víctor José Fernández Palmeiro

El automóvil tomó la calle Arenales y, al alcanzar la esquina de Junín, dobló hacia la izquierda en dirección hacia Rivadavia. Cuando llegó a la intersección con la calle Cangallo, el semáforo lo detuvo. En ese momento una motocicleta, que venía siguiendo al coche donde viajaba el Alte. Quijada, se colocó al lado del vehículo. De dicha moto descendió el terrorista del ERP Víctor José Fernández Palmeiro, quien se corrió a la ventanilla derecha del auto y disparó varios tiros contra la cabeza y el cuerpo del marino quien, ante el sorpresivo y fugaz ataque, quedó sin reacción y no pudo defenderse usando el arma que portaba. Quijada fue así herido de muerte, si bien su fallecimiento se produjo apenas un poco después en el Hospital Naval Buenos Aires.

Luego del atentado, Fernández Palmeiro se subió rápidamente a la moto, donde lo esperaba un acompañante, y los dos escaparon por Cangallo. En su huida, el chofer del Alte. Quijada, el Cabo Primero Rufino Ocampo, que había recibido también heridas pero sólo en una mano, tomó con su otra mano ilesa la pistola que llevaba como defensa y disparó contra los ocupantes de la moto. Las balas alcanzaron al terrorista  Fernández Palmeiro, quien murió unas horas más tarde

A raíz de su valiente reacción, el Cabo Ocampo fue promovido al grado inmediato superior.

¡Que la patria no olvide a las víctimas del terrorismo!


42° ANIVERSARIO DEL ASESINATO DE EX JUEX J0RGE VICENTE QUIROGA


El 28 de abril de 1974 dos terroristas, Raúl Argemi y Marino Amador Fernández, asesinaron a mansalva al ex juez de la Cámara Federal en lo Penal de la Nación Dr. Jorge Vicente Quiroga. Esa mañana de abril, en la intersección de las calles Viamonte y Paraná, Quiroga se dirigía a buscar a un amigo para ver un partido de fútbol, cuando los dos terroristas que circulaban en una motocicleta se le arrimaron y le dispararon seis tiros a quemarropa, cinco de los cuales lo impactaron en el cuerpo. Trasladado de urgencia al Hospital Rawson, murió cerca de las 17:00 horas.

¡Que la patria no olvide a las víctimas del terrorismo!

IMPUNIDAD VS. GOBERNABILIDAD

 
"El porvenir es de Dios, pero el pasado es de la historia. 
Dios ya no puede influir en la historia, 
en cambio el hombre aún puede escribirla y transfigurarla".

Juste Dion

El viernes 29 -¡justo el día del ñoqui?- y para no arruinar el fin de semana de sus afiliados, los grandes jerarcas gremiales anticiparon su propia fiesta en el centro porteño, y se juntaron en el palco todos aquéllos que, hasta hace unos días, no sólo estaban desperdigados sino hasta fuertemente enemistados; Moyano y Yasky, o Micheli y Caló, eran irreconciliables, pero parece que no tanto; sólo Luis Barrionuevo mostró coherencia y se negó a participar de la payasada. Son varias las lecturas posibles, pero creo que hay una en particular que merece el podio: el proceso de rearmado del PJ hizo caso omiso de la rama sindical y ésta necesitaba recordarle su condición de "columna vertebral del movimiento", como alguna fue calificada; obviamente, también intentó demostrar poder de calle frente al Gobierno, pero no tuvo éxito.


No niego que el momento económico está generando presión de las bases sobre las cabezas pero, para juntar esa cantidad de gente, se requirió de la colaboración de entidades tan disímiles como la CGT Azopardo, la CGT ex-Balcarce, ATE, CTA, minúsculos movimientos trostkistas y algunos mariscales destacados de la derrota, como Lancha Scioli y Anímal Fernández; ambos, mostrando sus caras de piedra por televisión y declarando su indignación frente a la inflación y los despidos, le hicieron un impagable favor a Macri. De todas maneras, y pese a la natural tendencia a magnificar sus actos que padecen -entre otros- los gremialistas, lo real fue que la concurrencia resultó notoriamente inferior a las marchas ciudadanas que pusieron fin al kirchnerismo o testimoniaron su repudio al asesinato de Nisman. La gran derrotada fue, sin dudas y una vez más, Cristina Kirchner: su invento, La Cámpora, pretendía sumarse para reeditar el "entrismo" fracasado de los 70's, y no tuvo cabida.

Insisto en que el periodismo idiota es el único pulmotor que mantiene viva, políticamente hablando, a la actual jefa de la asociación ilícita que saqueó al país durante doce años y medio; ya no tiene "propia tropa" en cantidad suficiente para asegurarle algún rol en el futuro nacional, como no sea carcelario.

Pero, volviendo al tema de la situación social, ya muy complicada por el estallido de las bombas que dejó el régimen nefasto como herencia, me parece que el Gobierno debería entender que, por lo menos por algunos meses más, sólo podrá agravarse. Hoy, los tres temas que más preocupan a la sociedad son la pérdida del trabajo, la inflación y la corrupción; en la medida en que los dos primeros requerirán, como sabemos, un plazo mayor para encarrilarse, se debe aumentar al máximo la velocidad de las investigaciones y los procesos que complican al kirchnerismo, y el papel de acelerador le cabe sólo al Consejo de la Magistratura, que controla a los jueces, y cuya mayoría hoy está en manos de Cambiemos.


En el caso que tiene tan a mal traer a Lázaro Bóvedas Báez y su familia, es cierto que se han localizado, Fiscal Marijuán mediante, una gigantesca cantidad de bienes, y que éstos representan una fortuna tan grande como injustificable; pero estamos hablando de monedas, como son las propiedades en el país y en el extranjero atribuidas a Scioli, De Vido y tantos otros, en comparación con los siderales montos que faltan de las arcas públicas. Esas cifras, en billetes de € 500 que tanto adoraba el fundador de la banda, representan miles de millones de dólares, que no se encontrarán en el mausoleo ni con retroexcavadoras, sobre todo por el tiempo que los jueces Tortuga Casanello -nos sigue mareando la perdiz- y Rafecas concedieron a los delincuentes para ocultarlos, luego que su colega Bonadío allanara las oficinas de los Kirchner y se llevara montañas de papeles que aún siguen empaquetados; por ejemplo, ¿alguien ha averiguado si estaban en algunos de los contenedores que Patotín Moreno llevó a Angola, el segundo productor de diamantes del mundo y uno de los países más corruptos, en ocasión de la visita de la aleteadora y ordeñadora ex Presidente?

Otras preguntas permitirían acercar a muchos a un futuro carcelario. ¿Se ha investigado a la sociedad australiana que, para "comprar" el 25% de YPF a Repsol, constituyeron los Eskenazi para don Néstor (q.e.p.d.)? ¿Cómo fue el "negocio" de bonos argentinos entre Kirchner y Chávez para pagarle al FMI? ¿Resulta difícil comprobar que España y Portugal estaban dispuestos a pagar a quien se llevara el material ferroviario, ya que estaba construido con elementos fuertemente contaminantes, y que Avioncito Jaime "compró"? ¿Cuánto vale, para una compañía petrolera, que confesó haber pagado coimas en la Argentina, extender por cuarenta años la concesión de uno de los mayores yacimientos del país, Cerro Dragón?; hicieron lo propio Skanska, con los gasoductos construidos en la década relatada, y Embraer, con los aviones de Aerolíneas. ¿Cuándo conoceremos las cláusulas innecesariamente confidenciales del contrato entre YPF y Chevron?; ¿y los detalles de las compras del gasoil teóricamente venezolano o los cargamentos de gas licuado?


La sociedad estará dispuesta a sacrificarse y esperar tiempos mejores sólo si percibe que la impunidad se terminó en la Argentina. Y acabar con ella no solamente se vincula a Cristina, Máximo y su banda de gángsters sino a los empresarios que fueron cómplices necesarios, a los funcionarios actuales y futuros que resulten cuestionados, a los sindicalistas enriquecidos como modernos cresos a fuerza de saquear los tesoros de sus gremios, a los jueces que se valieron de sus cargos para vender protección a los ladrones y no pueden explicar sus fortunas, a quienes resultaron eslabones indispensables para el crecimiento exponencial del narcotráfico.


La ciudadanía, ya enterada de la expoliación monstruosa que ha sufrido, que condena al 30% de los habitantes a la pobreza y a la miseria, que permite que mueran niños desnutridos en el país de la abundancia, que paga impuestos como en Bélgica y recibe servicios como en Sudán, está pidiendo a gritos justicia frente a tantos padecimientos causados por el latrocinio, como lo demuestran los injustificables escraches al Chino Zannini (¡no se combate a los caníbales comiéndoselos!). Si el Estado, en sus tres poderes, no se hace cargo de ese reclamo la misma gobernabilidad se verá afectada gravemente, y volveremos a las épocas del "¡que se vayan todos!"; peor aún: habremos perdido, otra vez, una histórica oportunidad de cambiar nuestro destino de decadencia y fracaso.

Puede resultar una etapa dolorosa y costosa, como fue para Italia o está resultando en Brasil, pero el saneamiento moral de la República requiere que la atravesemos porque, como dijo Homero en La Ilíada, "Como son muchas las clases de muertes que penden sobre los mortales, vayamos". Ahora los argentinos podemos convertirnos en héroes y reverdecer los laureles que, alguna vez, supimos conseguir; ruego a Dios que así lo hagamos.

Enrique G. Avogadro
Abogado

viernes, 29 de abril de 2016

LA CORRUPCIÓN DE LA JUSTICIA ES LO PEOR


Para los argentinos el término corrupción forma parte de su vocabulario habitual. Es más, el mismo, en el imaginario colectivo nacional, siempre aparece asociado a la política y en especial a quienes la ejercen: los políticos. Es tanto lo que los ciudadanos comunes hemos visto robar de las arcas del Estado desde la función pública que, indefectiblemente, el término corrupción en nuestro país, ha quedado encasillado exclusivamente en lo referido a lo económico y la riqueza.

Sin embargo, muchos compatriotas estamos convencidos que hay una corrupción mayor a la económica, y es la que se comete en el ejercicio de cargos públicos o de importancia para beneficiarse o beneficiar o perjudicar a terceros mediante fallos, decisiones o conductas antiéticas impropias de la responsabilidad que detentan. Por citar algunos ejemplos, podríamos mencionar a aquel policía que descubre que a la cabeza de un delito se encuentra un poderoso empresario o político y para preservarse no lo denuncia y lo tolera, o el sacerdote católico que vive en pecado, o el miembro de la Corte Suprema de Justicia que es titular de una serie de departamentos que son usados como prostíbulos… Todos ellos son corruptos y no necesariamente perciben beneficios económicos por sus conductas.


Lo que hace corrupto al juez Oyarbide no es tanto el famoso anillo que recibió valuado en miles de dólares, sino su vida inmoral y sus fallos arbitrarios y el prevaricato cometido en la mayoría de ellos. Y al tiempo que escribo esto, me resulta imposible no dar un paso más y preguntarme: “¿cómo es posible que en un sistema supuestamente republicano un juez de la Nación pueda caer en semejantes conductas favoreciendo intereses del gobierno de turno y todo esto sea tolerado y permitido por el mismo sistema?”. O acaso no estamos hablando entonces, como ya lo he expresado en varios escritos anteriores, que lo que está corrupto en la Argentina es el mismo sistema, es decir la democracia.

Seguramente, por expresar esto, muchos dirán que estas expresiones son propias de un “facho” o “nazi” y que no alcanzo a darme cuenta que la democracia es lo mejor que le ha pasado a los argentinos después de tanta violencia y dictadura, y que hay que cuidarla, y que la misma es muy joven y que lo más importante es el poder elegir y que los gobiernos terminen su mandato y bla, bla, bla…

Ahora cuando yo les pregunto, “¿qué hacer cuando el sistema está corrompido en los tres poderes del Estado, cómo ocurrió durante el gobierno de los Kirchner que estuvo a punto de ganar nuevamente las elecciones y apenas las perdió por un par de puntos?”, las respuestas que me dan hacen agua por todos lados.


¿Cómo explicar al resto del mundo que nuestro país estuvo gobernado, conducido y dirigido por una asociación ilícita conformada por el presidente de la Nación, el vice, los ministros, los miembros de la Corte, los jueces, los diputados y senadores, gobernadores afines y funcionarios de todos los estamentos del Estado?.

Si bien la corrupción existió siempre, esto en otros tiempos no ocurría porque, como he dicho también en anteriores escritos, estaban los militares que eran los comodines que utilizaban los partidos mayoritarios para sacarse entre ellos del gobierno mediante los golpes de estado. Aniquilado el poder militar a partir de 1983, se acabó esa  “espada de Damocles” que pendía sobre la democracia para, de alguna manera, evitar su desviación. Y ese poder de “policía” que bien o mal ejercían las Fuerzas Armadas quedó en el aire. Entonces muchos supusimos que de ahí en más la garantía que tendría el sistema democrático, iba a estar dado por el poder Judicial donde lógicamente se encontraban los hombres y mujeres más probos de la sociedad.

Pero ocurrió que vino Alfonsín y armó un poder judicial alfonsinista, y luego Menem con jueces menemistas, después De La Rúa y Duhalde que también quisieron hacer lo mismo pero no pudieron porque se tuvieron que ir antes de tiempo. Es decir que, desde 1983 hasta el 2003 la Justicia en la Argentina no fue independiente y se movió conforme con los intereses partidarios de quienes estaban en el gobierno.

Si bien lo expresado es muy grave y deslegitima a todo el sistema republicano, aún hay más en la historia moderna argentina.


Con la llegada al poder de los Kirchner en el 2003 se produce lo que yo denomino “el punto de inflexión de la injusticia argentina”. En efecto, Néstor Kirchner además de conformar también su propia Corte, para aumentar el escaso consenso con el que había llegado a la presidencia, instrumentó una agresiva campaña antimilitar y de derechos humanos, dirigida fundamentalmente a lograr el apoyo de todo el espectro político de izquierda y progresista de la Argentina. Y en tal sentido se instaló por todos los medios habidos y por haber, un nuevo relato sobre lo ocurrido en la década del ’70, que presentó a los agresores de la sociedad argentina, es decir los subversivos y terroristas, como víctimas. Y a los defensores del orden, Fuerzas Armadas, Policiales y de Seguridad, como asesinos represores y genocidas.

Y así anuló las leyes de Obediencia Debida y Punto Final, y arbitrariamente con la complicidad de todos los jueces de la Nación, volvió a juzgar a quienes combatieron por mandato constitucional a los terroristas y subversivos que asolaron al país en los ’70.

He aquí el punto de inflexión de la “injusticia argentina” y que marca el grado más alto de la corrupción de los jueces en nuestro país. A partir de ahí todo lo que vino de parte de la justicia estuvo teñido de corrupción e ilegitimidad.

Los mismos jueces que no hicieron nada en el gobierno de Néstor Kirchner y avalaron con su inacción todas las enormes irregularidades ocurridas, y que después las volvieron a avalar en el gobierno de Cristina, son los que ahora por presión de la sociedad actúan poniendo presos y llamando a declarar a los mismos que ellos antes encubrieron.

Tan corruptos como Néstor, Cristina, Boudu, Jaime, Moreno, Delía, Lázaro Báez, Cristobal López, Ebe de Bonafini, los Schoklender, Milagros Salas, miembros de La Cámpora y tantos otros funcionarios del régimen kirchnerista, son los fiscales y jueces que tuvieron que ver con sus causas judiciales y deliberadamente las encubrieron, las dilataron y en algunos casos hasta las cerraron. Al igual que aquellos miembros del poder judicial que aceptaron el prevaricato de juzgar a los militares y que los terroristas queden libres de culpa y cargo ocupando cargos en el gobierno o en las estructuras del Estado.

Y en el medio de toda esta grosería que se acaba de relatar muy sucintamente, no sólo está la pérdida por robo de las arcas del Estado, sino, lo que es mucho más grave, está la decadencia moral por la corrupción de la justicia que es el daño más grande que puede sufrir una República porque deja de ser tal. Ya lo dijo Santo Tomás de Aquino: “La corrupción de lo óptimo es lo pésimo…”

En una democracia hasta puede ocurrir la anormalidad que haya un presidente corrupto, un vice corrupto, ministros corruptos, diputados corruptos y senadores corruptos, pero si los fiscales y jueces que deben intervenir y procesarlos también son corruptos, por acción o por omisión, esa democracia se degeneró y dejó de ser lo que era para convertirse en algo totalmente ilegítimo y fraudulento.

Quiera Dios que nuestro querido país se reencuentre con los valores y principios Cristianos y con su verdadero deber ser Sanmartiniano y que el honor, la ética y la moral que de él se desprenden vuelvan a primar en los corazones de todos los argentinos.

¡Por Dios y por la Patria!

Hugo Reinaldo Abete
Ex Mayor E.A.

NOTA: Las imágenes no corresponden a la nota original.

miércoles, 27 de abril de 2016

FALLECIO OTRO PRESO POLITICO


Estimados Amigos:

Lamentamos informar que el lunes 25 de Abril de 2016,  falleció el señor Comisario Mayor (R) Eduardo Smaha Borzuk (Policía de la Provincia de Mendoza),  quién se encontraba injustamente detenido como  Preso Político.

Con él, son 355 (trescientos cincuenta y cinco) los Camaradas fallecidos, pertenecientes a todas las Fuerzas Armadas, de Seguridad, Policiales, Penitenciarias y civiles; en el marco de este proceso de persecución, teñido de incontables irregularidades jurídicas y sistemática venganza, propias de una justicia prevaricadora.

Expresamos nuestras sentidas condolencias a todos sus familiares, allegados, compañeros y amigos, rogándole al Señor, les conceda pronta y cristiana resignación.

Dadas las avanzadas edades y estados de salud de los Presos Políticos en la Argentina, estas lamentables noticias son cada vez más seguidas. Una vez más levantamos nuestra voz hacia el poder de turno, no pueden continuar con esta matanza selectiva iniciada por sus antecesores… es su obligación como presidente de todos los argentinos garantizar el debido proceso, la igualdad ante la ley, brindar asistencia sanitaria adecuada y por sobre todo lograr la unión de la sociedad para superar las antinomias que después de casi 206 años aún nos mantienen divididos. Es hora de sin odios, ni venganzas, es hora de una mirada superadora… es hora de decir BASTA!

Volvemos a convocar a todos los integrantes de las distintas Fuerzas, a las distintas ONG e Instituciones vinculadas o afines, a familiares, amigos y allegados en general, a sumarse y trabajar en apoyo de todos quienes deben enfrentar esta injusta situación, a fin de afirmar y fortalecer el planteo de los justos reclamos por acceder a una justicia verdaderamente independiente, imparcial y objetiva, a través del irrestricto respeto por la Constitución Nacional

Sinceramente,

Pacificación Nacional Definitiva
por una Nueva Década en Paz y para Siempre

martes, 26 de abril de 2016

LA JUSTICIA, EN EL AÑO DE LA MISERICORDIA. MONS. JORGE LUIS LONA OBISPO EMÉRITO DE SAN LUIS


orden de los caballeros de
su santidad el papa
"san ignacio de loyola"

(CHRISTIFIDELIS LAICI,58)


Bandera de la Hispanidad en las Américas,
adoptada como símbolo de las Américas
por la séptima conferencia internacional
Americana de Montevideo
el 13 de diciembre de 1933.


Lunes 11 de abril de 2016

A mis hermanos en el Episcopado
11 de abril de 2016
111º Asamblea Plenaria
La justicia , en el Año de la Misericordia.

1- Antecedentes: (Años 2013  y 2014) .

En la Asamblea Plenaria 105, primera del año 2013, tuve ocasión de difundir diez documentos referentes a la década del 70, respondiendo a una propuesta de la Asamblea anterior: “no eludir la responsabilidad de avanzar en el conocimiento de esa verdad dolorosa y comprometedora para todos”.

Así pude incluir las casi olvidadas páginas del “0sservatore Romano”, en que la imagen del Papa Pablo VI junto al Cardenal Primatesta testimoniaba la importancia de la Carta Pastoral Colectiva  de la CEA (05/07/77), que publicada allí daba difusión internacional a lo que fue en ese momento la más importante denuncia de la trágica dimensión de los excesos -inadmisibles e ilegales- del accionar represivo oficial.

Al mismo tiempo, como fruto de mi actividad pastoral en el penal de Mendoza con los procesados  en relación con delitos cometidos durante dicha represión, pude manifestar que en mi opinión “eran tratados desde una perspectiva y procedimientos mucho más vinculados con la venganza que con la justicia”. Agregaba testimonios al respecto.

A través de la Nunciatura Apostólica hice llegar al Papa Francisco toda esa información, y antes de un mes recibí su alentadora respuesta. Me animaba a continuar mi “delicado y valioso apostolado”, y me aseguraba que la Santa Sede “no dejará de poner todo de su parte para que sean tutelados los derechos procesales y la dignidad humana de los procesados”.

En la siguiente Asamblea Plenaria 106 di a conocer esta respuesta, y presenté nuevos elementos probatorios de la clara negación de justicia que sufrían los presos en cuestión. Informado nuevamente al respecto el Papa Francisco, la respuesta que  el 29/11/13 me hizo llegar renovaba los mismos conceptos de la anterior, agregando  “la tutela de cuanto concierne a sus familiares”.

En la Asamblea Plenaria 107, primera de 2014, también comuniqué la nueva respuesta, y pude transmitir un mensaje y un ejemplo alentador, sobre los conflictos aparentemente insolubles. El mensaje era del Papa Francisco, en los puntos 228 a 230 de la Exhortación “Evangelii Gaudium”.

Al comienzo del punto 228, el Papa indicaba : “De este modo, se hace posible desarrollar una comunión en las diferencias, que sólo pueden facilitar esas grandes personas que se animan a ir más allá de la superficie conflictiva y miran a los demás en su dignidad más profunda . Por eso, hace falta postular un principio que es indispensable para construir la amistad social: la unidad es superior al conflicto.” Y el ejemplo estaba dado por dos “grandes personas”, el presidente sudafricano Nelson Mandela y el arzobispo anglicano Desmond Tutu. Un gran testimonio publicado en esos días, demostraba como la Comisión de la Verdad y de la Reconciliación había podido unir esos dos bienes, para lograr el milagro de  una Sudáfrica “mirando al futuro”. Y de nuestra patria, concluía el autor: “una  Argentina encadenada al pasa do. . . lo que es terrible para los jóvenes. Aquí los jóvenes están hundidos y aprisionados en el pasado.” (“La Nación”, 23/03/14)

2-  Pasado y Presente: (Año 2015 y año 2016) .

Por desgracia para la Argentina, a partir del año 2003 el poder político dominante había aplicado de manera cada vez más extrema un principio opuesto al de Francisco.   Maximizar el poder a través dela construcción de la enemistad social. Practicar  e inculcar la  superioridad del conflicto, por encima de la  unidad.

La aparente realización total de este proyecto de poder, tuvo una consecuencia paradójica.  De manera imprevisible, quienes detentaban  ese poder anhelado y gozado, por voluntad del pueblo lo perdieron a fines de 2015 .

Pero desde mucho antes, aquel poder del odio había logrado conformar una justicia federal penal sistemáticamente negadora de justicia para “los procesados por las vicisitudes políticas de la década de los setenta”, como se los  calificó en  las respuestas papales. Señalaremos algunos aspectos de esa  negación de justicia:
- Son más de trecientos cincuenta los muertos en la cárcel pasados los setenta años, como únicos penados en el país a quienes se les niega el derecho a la prisión domiciliaria.

- De un modo igualmente arbitrario, se prolonga su prisión preventiva mucho más allá de los tres años que permite la ley.

- Se los trata con reiterada violación del Código Procesal Penal.

- Se les aplica el concepto de “delito de lesa humanidad” sin tener en cuenta la normativa de vigencia mundial al respecto.

- Se avalan y  apoyan  -durante los juicios-  testimonios escandalosamente falsos.

A través de abogados defensores cuya integridad me consta, puedo mencionar dos casos arquetípicos. Un oficial retirado de la Fuerza Aérea de heroico desempeño en las Malvinas. Recibió prisión perpetua sobre la base de un solo testimonio falso, desmentido por tal cúmulo de pruebas que la parte querellante dejó de serlo por considerarlo inocente. Un oficial principal retirado de la Policía de Mendoza. Condenado sin pruebas ni testigos a cinco años de cárcel, de los cuales lleva cumplidos tres. Sin justificación alguna se le revocó la prisión domiciliaria que le había sido concedida por su avanzada edad y por graves dolencias. Hablé con él en la cárcel hace un mes. Con 79 años, casi moribundo.

No se trata de hacer borrón y cuenta nueva , y menos aún de impunidad . Sólo JUSTICIA.

Desde hace más de tres años, cada mes, celebro la Penitencia y la Eucaristía en la cárcel de Mendoza. Y para que eso sea posible, he perseverado en reiterarles el cumplimiento del Padre Nuestro: “así como nosotros perdonamos a los que nos ofenden”. Perdonar rechazando la mentira homicida del demonio: “el rencor a los que te ofenden, es tu dignidad”. NO. Es el veneno para las ratas que te mata por dentro, y la peste contagiosa que te haría imperdonable cualquier diferendo con tus compañeros encarcelados.

Perdonar es seguir perdonando, porque la tentación inevitablemente vuelve a la memoria.

Perdonar con la súplica perfecta de un Ave María. Pedírselo a Cristo por su Madre Santísima. que Él ama como  la criatura elegida, y  la madre en que fue engendrado por el Espíritu Santo. Por nosotros pecadores, los que me ofenden, y yo ofendido. Se puede perdonar así, rechazando la tentación del odio, si se reza palabra por palabra, y perseverantemente. Si la tentación vuelve a los diez minutos, se puede volver a rezarlo.

Hay una terrible alternativa , en que la mentira del diablo sale vencedora . Se proclama como un lema triunfante: “¡Ni olvido ni perdón!”. Es decir, rencor hasta la muerte. En la hora de la muerte, la misericordia de Dios llama a todo corazón humano con amor infinito, pero no le quita la libertad con que nos creó personas. Y si la misericordia es rechazada, se habrá elegido el rencor eterno.

Volvamos a la propuesta papal “La unidad prevalece sobre el conflicto”, incluida en el Cap. Cuarto de la Evangelii Gaudium. Bajo ese título, los puntos 226 y 227, previos a los ya mencionados, nos orientan sobre el camino a seguir. El conflicto debe ser asumido, pero “sin quedar atrapados en él”. Perderíamos “el sentido de la unidad profunda de la realidad”. Tampoco es aceptable hacer “como si nada pasara, y lavarse las manos para continuar con la propia vida”. Pero hay “una tercera alternativa, la más adecuada: aceptar sufrir el conflicto para resolverlo, transformándolo en el eslabón de un nuevo proceso”.

¿Qué puede hacer hoy nuestra Iglesia para promover ese eslabón que una la auténtica justicia con la misericordia?  En la Argentina hay juristas cuyo renombre académico va unido a una conducta intachable y un juicio ecuánime. Su intervención sería iluminadora, y es posible lograrla .

Mons. Jorge Luis Lona
Obispo emérito de San Luis

lunes, 25 de abril de 2016

FERIA DEL LIBRO - PRESENTACIÓN DE 1976 ÚLTIMO LIBRO DEL 'TATA' YOFRE


Jueves 5 de mayo a 18:30 horas en Stand 1017 Pabellón Verde

ARRIESGADOS EQUILIBRISTAS


"Al fin y al cabo, somos lo que hacemos para cambiar
 lo que somos". Eduardo Galeano

Hay preguntas flotando en el ambiente que aún no han encontrado respuestas pese a que ya la Argentina cambió de gobierno, y de modos, hace ya ciento cuarenta días. En general, esos interrogantes se vinculan a los jueces federales que reinan en Comodoro Py, pero otros también alcanzan a la sociedad en general. Como es bien sabido, esos personajes, muchos de ellos tan corruptos como quienes quedan sometidos a sus juicios, tienen narices que envidiaría el mejor de los perfumistas, y son capaces de percibir los efluvios con enorme anticipación respecto al resto de los mortales.


Entonces, si los tiempos ya son otros y el olor a podrido que surge por episodios de las cloacas del kirchnerismo está incidiendo tan fuertemente en la sociedad, que clama por la cárcel de los culpables de tantos males y por la recuperación de los fondos robados, ¿por qué aún hay jueces -Rafecas, Lijo, Rodríguez, Canicoba Corral, Casanello, etc.- que se dan lujos tales como demorar hasta el infinito la producción de pruebas y los allanamientos que se les piden, atomizar las causas para evitar la unificación de las investigaciones o, simplemente, rechazar aquéllas que consideran "complicadas" para que no recalen en sus juzgados? El espejo que nos presenta Brasil con el proceso de impeachment contra Dilma Rousseff guarda, con nuestra realidad, una similitud altamente preocupante: la mayoría de quienes juzgan -allí, legisladores y, aquí, magistrados- están tan corrompidos como los mismos acusados; como dijo Jorge Lanata, basta con usar Google Earth para comprobarlo. Pero donde nuestros vecinos juegan con una gran ventaja es, precisamente, en el Poder Judicial, al que nadie cuestiona desde el punto de vista moral.


¿Cómo puede ser que, por las mismas razones, Lázaro Bóvedas Báez esté preso y su hijo Martín siga en libertad, pese a que su detención podría llevar a sus padres a entregar la llave que abra, finalmente, la caja de Pandora de los negocios de la obra pública y del lavado de dinero? ¿Por qué Sebastián Tortuga Casanello demora tanto los allanamientos como para transformarlos en inocuos al momento en que se decide a realizarlos? ¿Cómo continúan libres Cristóbal Timba López, después de robar millones de nuestros impuestos, o Anímal Fernández, a quien ya no le cabe una acusación más? La responsabilidad final de este desquicio es del Consejo de la Magistratura, con mayoría oficialista, que debiera comenzar a auditar ya mismo la actividad de los juzgados federales, y sancionar a los jueces remolones o distraídos. ¿Este proceso parecido a mani pulite irá hasta el hueso, donde se encuentran Cristina y muchos empresarios, o será una mera parodia, como sostiene Carlos Pagni?


Las respuestas se vinculan al escenario político, donde Mauricio Macri compite, ya directamente, con Cristina Kirchner, a la que todos -funcionarios irresponsables, sacerdotes imbéciles, policías ausentes y periodistas de todos los pelajes- han permitido recuperar una marcada centralidad. A mero título de ejemplo, baste recordar cómo protestábamos por los prolongados abusos que la ex Presidente hizo de la cadena nacional mientras que esta semana, cuando ya no disponía de ella, todos los canales y radios transmitieron en directo sus apariciones y los diarios le dedicaron miles de centímetros, la seguridad de sus traslados quedó en manos de La Cámpora y los malintencionados curas de la "Opción por los Pobres" le permitieron exhibirse en una reunión celebratoria con aquéllos que están en la miseria precisamente por obra y gracias de ella y su cohorte de bandidos.


Mientras el Gobierno intenta morigerar los efectos sociales del inevitable ajuste al que lo condenó la emperatriz del Calafate, y creo que lo logrará a partir de la salida del default que concretó esta semana, los afectados por la monumental inflación recuerdan los tiempos felices de tarifas inexistentes y subsidios a la bartola que dejó la década relatada, ignorando -porque se buscó mantenerlos sin capacidad de raciocinio- que sus padecimientos actuales no existirían de no haberse consumado el enorme latrocinio de los Kirchner.


Si hay una culpa grave del nuevo régimen, está constituida por la falta de comunicación adecuada. Hubiera debido ser el propio Mauricio Macri quien explicara con total claridad y detalle en qué condiciones recibió el Estado, el porqué de la necesidad de terminar con el déficit fiscal y de adoptar medidas antipáticas, dónde estamos hoy, dónde espera que nos encontremos a mediano plazo y qué se deberá hacer para lograrlo; no basta, evidentemente, con las breves frases, que suenan a voluntarismo, que el Presidente pronuncia en cada oportunidad para intentar tranquilizar a quienes ven declinar su nivel de vida todos los días. Las encuestas marcan una fuerte merma en su popularidad, palabra que, aquí y en todo el mundo, se traduce en gobernabilidad.


Pero también hay otras preguntas de las que todos debemos hacernos cargo. ¿Por qué ninguno de los periodistas, expertos, psicólogos y padres que opinaron sobre la muerte de cinco jóvenes en la fiesta electrónica relacionó lo sucedido con la efedrina, el precursor esencial de las drogas sintéticas causantes de la tragedia? Ese producto tiene, como todos recordamos, una trágica historia en nuestro país, que comenzó a salir a la luz con el triple crimen de General Rodríguez y que, pese a que no hubo una fuerte reacción pública, alcanzó a Anímal y a los traficantes que conducían, por entonces, la Sedronar; ¿a nadie se le ocurrió vincular el contemporáneo y explosivo crecimiento del consumo de estas drogas con ese negocio kirchnerista? Por otra parte, tampoco se conoce aún el resultado de la investigación, a cargo de la Juez Servini de Cubría, sobre el financiamiento de la campaña electoral de "Cristina, Cobos y Vos" en 2007 (¡hace ya nueve años!) por los laboratorios que  importaban la substancia para contrabandearla a México.


¿Cómo puede ser que, cuarenta y un años después, tribunales integrados por canallas pongan en marcha las parodias de juicios a los militares que combatieron en el Operativo Independencia, aquél que, por orden de un gobierno constitucional, evitó que se transformara a la Provincia de Tucumán en un Estado beligerante con reconocimiento internacional, como pretendían los terroristas del ERP? Los asesinos de -entre muchos otros- el Capitán Viola y su hija de tres años son ahora fiscales y testigos, y eso cuando no integran el propio tribunal.  Mientras tanto, el Gobierno y la sociedad siguen ignorando el tema, que sólo puede tener una solución política. La gran pregunta es hasta cuándo lo harán, ya que se acercan a cuatrocientos militares, policías y civiles muertos en cautiverio.

Creo que el proceso de moralidad y decencia de la política -y la limpieza de la Justicia- es imparable, y no sólo en la Argentina; toda la región está soportando similares efectos. Ojalá acierte con mi optimismo, cualquiera sea el costo que debamos pagar por ello porque, como dijo Valerio Massimo Manfredi, "La ley pone remedio a los defectos y a las imperfecciones de los individuos, limita los conflictos y la competencia, premia la voluntad de hacer y de sobresalir, alienta a los fuertes, apoya a los débiles. En una sociedad semejante no es una vergüenza ser humilde y pobre, sino no hacer nada para mejorar la propia condición".

Bs.As., 24 Abr 16

Enrique Guillermo Avogadro
Abogado