martes, 15 de julio de 2014

EL POLÉMICO PROYECTO DE ‘LOS PAÑUELOS BLANCOS’

Por Daniel Muchnik

Hay problemas acuciantes, pero La Cámpora, la misma que se dedica a insultar a los opositores y en el Parlamento con estilo de barrabrava presentó un proyecto polémico, hasta lograr su aprobación no sólo con el voto del oficialismo sino de varios grupos opositores.

No se sabe cuáles son los orígenes del planteo de esta agrupación de alto voltaje kircherista-cristinista de convertir a los Pañuelos Blancos en un símbolo patrio, en el mismo nivel que lo es la bandera, la escarapela, el escudo y el himno. ¿Es una estrategia para perdurar, para distraer a la opinión pública, para ocultar el proceso al vicepresidente Boudou, para echar un manto de melancolía del pasado y con ello mover otra vez la batalla de los Viejos Derechos Humanos, muy deshilachada ¿Porque cree que mejor es hablar y polemizar sobre estas cosas y no sobre las afligentes a donde nos ha llevado la mala praxis de innumerables funcionarios gubernamentales, algunos acusados de corrupción?

La cuestión es que esta movida de La Cámpora obtuvo la media sanción de Diputados. Juntó 176 votos. Hubo 8 parlamentarios que votaron en contra, mientras otros 3 se abstuvieron.

Hoy, en la Argentina, hay realidades enervantes. En lo inmediato emerge la falta de dólares, la presión externa, la inflación la negociación con la Justicia norteamericana, el peligro del default, la recesión evidente en todos los campos, especialmente en la producción, el transporte y el comercio, la variable de la inversión y el consumo en baja en el primer semestre y con arrastre importante, la contracción del empleo, las suspensiones y los despidos.

Ni el Mundial, con toda la energía y el entusiasmo y las pasiones en las tribunas en Brasil han podido ponerle la tapa a esta olla a presión. No sólo preocupa el presente, también el futuro. El cristinismo ha terminado de ponerle punto final a la organización del Estado. El respeto a las instituciones, el equilibrio de los poderes, la omnipotencia del Ejecutivo anularon el papel del Estado equilibrador. Es como si treinta años de democracia hayan servido de bastante poco.  Mientras tanto ¿qué está haciendo la oposición política? ¿Sabe acaso cómo recrear ese Estado o parirlo otra vez con otro criterio y otra orientación?

Esa oposición, en vez de tener ya en agenda soluciones para implementarlas a partir del traspaso del poder después de las elecciones del año que viene, se deja envolver en el oportunismo de La Cámpora. Sin duda el pañuelo de las Madres de Plaza de Mayo fue el símbolo de la lucha contra la Dictadura Militar. Por supuesto que representa, en cierto sentido la lucha por la Memoria, la Verdad y la Justicia. Tiene un valor ejemplar en el sentimiento popular.

Pero en estos días esos pañuelos tienen una dirección diametralmente distinta y para nada humanista, porque es parcial y partidaria. En vez de ocuparse de los nuevos derechos humanos, que incluye paliar la miseria de una parte importante de la población, el hambre y otras exigencias cotidianas los pañuelos son encontrados en las tribunas acompañando a la Presidente de la Nación, han tomado partido, se les nubló la mirada. Hebe de Bonafini, la dirigente de las Madres, experta en declaraciones explosivas e injustas protege a Boudou con pasión y protesta porque lo han dejado solo. Hebe de Bonafini fue la responsable de levantar un escenario público para enjuiciar a periodistas con voz mandona de maccartista. Es la misma mujer que llegó a comprender el atentado a las Torres Gemelas. Apareció también con una sonrisa en compañía de un Jefe del Ejército que ha sido cuestionado por todos los costados y con fundamentos, a quien el Estado le ha otorgado activos monetarios considerables para que cumpla con su tarea principal, que es hacer Inteligencia en todos los rincones de la sociedad.

Para esta Ley de La Cámpora impulsada por Leonardo Grosso, Remo Carlotto, Adela Segarra y Sandra Mendoza, contó con el apoyo, entre otros, de diputados críticos como Gerardo Milman (del GEN), Victoria Donda (Libres del Sur y UNEN) y Graciela Ocaña. Votaron en contra Patricia Bullrich, Julián Obiglio y Silvia Majdalani ( PRO) y las massistas Lagoria, María Ehcosor, Laura Esper, Mirta Tundis y María Schwindt . Se abstuvieron de votar los tres diputados que representan a la izquierda. Se trata de Néstor Pitrola, Nicolás del Caño y Pablo López.

Bullrich declaró : Los emblemas nacionales son construídos en común y en conjunto. Las Madres han tenido dos momentos: uno glorioso que fue cuando salieron a pedir por sus hijos desaparecidos y un momento de confrontación, intolerancia y corrupción, a partir de haberse sumado al kirchnerismo. Hay un tema de manipulación, de utilización política de las Madres y Hebe de Bonafini entró en un discurso violento, intolerable y totalmente parcial.


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