sábado, 12 de agosto de 2017

ORACIÓN POR UN MEJOR PAÍS


Esta oración es para pedir por nuestro país, envíala por favor y haz que recorra cada rincón de nuestro País.

“Señor mi Dios, Tú conoces lo que hay en cada corazón y conoces cada historia. Te pido humildemente este día por mi país, tú conoces nuestra gente, nuestras necesidades, nuestras alegrías, temores y sufrimientos, conoces nuestras luchas de cada día y conoces que es lo mejor para cada uno de nosotros. Llénanos de tu espíritu, permítenos encontrar la paz, permite que te encontremos y gobiernes el corazón de cada argentino. Perdónanos si te hemos ofendido, pero escúchanos Señor, Argentina te necesita. Cambia el odio por amor, cambia la ofensa por perdón, cambia la tristeza por alegría, cambia la guerra por paz, cambia el dolor por esperanza; sé tú  Señor nuestro guía, ilumina nuestro camino, ilumina a los argentinos. En el nombre de Jesús Amén”


Se recuerda que hace 2 semanas se difundió por las redes el pedido de rezar el Santo Rosario todos los sábados a las 18:00 horas, por la libertad de los Presos Políticos detenidos, juzgados y algunos condenados por haber combatido el terrorismo.

SEREMOS CAPACES


 

 "Si la Justicia existe, tiene que ser para todos.
Nadie puede quedar excluido; de lo contrario, ya no sería Justicia".
Paul Aulster

Debo pedirle disculpas porque, el sábado pasado, atribuí la bastarda comparación de los asesinatos de Nicolás Maduro con el desalojo judicial de Pepsi Co. a Jorge Taiana, el terrorista montonero que secunda en la fórmula de precandidatos a senadores a Cristina Elisabet Fernández; en realidad, el autor ese verdadero dislate fue Daniel Filmus, quien encabeza una de las fórmulas kirchneristas en la Ciudad de Buenos Aires.

La noticia de la semana fue la inhibición que la Cámara Nacional Electoral impuso a Carlos Saúl Menem, un corrupto marca cañón que, como tantos otros, pretendía seguir refugiado en el Congreso para evitar cumplir efectivamente, aunque fuera en alguno de sus domicilios, las varias condenas penales -con doble conforme- que pesan en su contra. Aunque mañana el pueblo de La Rioja eligiera mayoritariamente la boleta que llevará impresa su fotografía, los argentinos tendremos un delincuente menos en el Senado. Un comentario aparte merece la conducta del PJ en su conjunto, incluyendo nada menos que al Senador Miguel Angel Pichetto, mostrando un monolítico y vergonzoso respaldo a este impresentable; tal vez, estaban curándose en salud para impedir que, en un previsible futuro, lo mismo pudiera sucederles.

Ya estamos en veda, y han dejado de machacar nuestra paciencia con la propaganda que difundieron los distintos partidos políticos en el espacio que les fuera cedido. No voy a explayarme, muchos ya lo han hecho, sobre el patético cambio que la noble viuda introdujo en su mensaje, indumentaria incluida, pero sí lo haré en relación con la izquierda.

Promesas tales como duplicar los salarios y, a la vez, reducir drásticamente el horario de trabajo, además de congelar las tarifas del transporte y la energía, llaman la atención porque, por supuesto, ninguno de los prohombres de esas corrientes dijo quién y cómo pagarían tales milagros de multiplicación de panes y peces. Tal vez los destinatarios eran los niños que aún creen en que sus regalos los traen los Reyes Magos, ya que eso explicaría por qué la izquierda vernácula, adoradora del chavismo, nunca consigue salir del escuálido porcentaje que obtiene en cada elección.

Pero hay un aspecto de la actividad de estos calamitosos personajes que produce daños permanentes. El mejor ejemplo fue, precisamente, el cierre de la planta fabril que Pepsi Co. tenía en el Conurbano bonaerense; la empresa despidió a su personal (500 operarios), pagando no sólo las indemnizaciones de ley sino duplicando las mismas. Más del 90% de quienes perdieron el trabajo aceptó encantado la gran suma que recibió y se fue a buscar otro, pero 40 de ellos y muchos cretinos ideologizados ocuparon las instalaciones e intentaron que el Estado expropiara la fábrica cerrada y la entregara a una cooperativa.

Si seguimos viviendo en un país que no respeta la ley ni el derecho de propiedad cuando un grupo violento avanza, ¿podrán llegar las anheladas y esenciales inversiones privadas? ¿Alguien cree que los permanentes piquetes que estos violentos inadaptados protagonizan a diario en la ciudad y en las rutas no se difunden en el exterior? ¿Cómo se creará trabajo genuino en estas condiciones? ¿Pretenden convertir a la Argentina en Venezuela, que asesina por hambre y desnutrición a su pueblo?

Y esto nos lleva al ataque que nuestro país está sufriendo en el sur cordillerano, como sucede en Chile desde hace años. Me refiero a los grupos mapuches que han comenzado a utilizar el terrorismo para ocupar un territorio enorme que no les ha pertenecido nunca; se trata de individuos que su propia comunidad repudia, y que se disfrazan de "pueblo originario" para acceder a los beneficios contantes y sonantes que les proveen algunos imbéciles europeos y, sobre todo, de interesada difusión. Resulta urgente que Mauricio Macri se ponga las botas y, a través del Ministerio de Seguridad, ordene la represión y la detención de estos subversivos, ya que está en juego la autoridad presidencial misma; si no lo hace, si se siguen tolerando estos hechos, será muy tarde para una de las regiones más bellas de la Argentina.

Tampoco en este asunto resulta demasiado difícil descubrir la negra y malintencionada mano del kirchnerismo: sólo una increíble casualidad podría haber hecho que sea la misma abogada quien defiende a Milagro Salas en sus múltiples causas penales por defraudación y extorsión, y a Facundo Jones Humala, el líder de una nueva organización terrorista, Resistencia Ancestral Mapuche (RAM), preso por los episodios de violencia registrados. La indignidad escala si recordamos con qué rigor trató el gobierno anterior a los qom, cuando este pueblo verdaderamente originario trasladó sus eternos y justificados reclamos a un campamento en la 9 de Julio; estaba harto de las expoliaciones y las sevicias a las que lo somete Gildo Insfrán, el fraudulento, dictatorial y extremadamente corrupto Gobernador de Formosa desde hace décadas, y fueron desalojados a los golpes.

Mañana todos iremos a votar, como manda la ley, en estas absurdas PASO, y nadie deja de especular sobre los resultados, incluyendo las encuestadoras, que tanto han fallado aquí y en el extranjero (EEUU, Gran Bretaña, Francia, España, etc.). Pues bien, estoy absolutamente convencido de que Cambiemos, con excelente criterio, ha "ido a menos" durante toda la campaña, es decir, creo que los números reales que maneja son mucho más tranquilizadores que los que dice tener.

Al menos en lo que a senadores y diputados nacionales se refiere, el país deberá mirarse como un todo y, en él, podremos comprobar a qué ha quedado reducido el kirchnerismo, cualquiera sea el disfraz que utilice en cada provincia; mi impresión personal es que no superará el 15% de los votos. Si esto se confirmara, resulta obvio que los grandes capitales locales e internacionales volverán a confiar, toda vez que un regreso al populismo ladrón resultará harto improbable por largo tiempo.

En lo que erróneamente se ha dado en llamar la "madre de todas las batallas", o sea, la Provincia de Buenos Aires, creo que Esteban Bullrich, a quien muchos consideran un "cuatro de copas" de la política, le ganará a Cristina Elisabet Fernández sin necesidad de esperar hasta octubre y, de ser así, ya no habrá quien logre resucitarla ya que, como siempre ha hecho con quienes han sido "mariscales de la derrota", será el propio peronismo quien cargue su ataúd hasta el cementerio de la historia.

Nuestro destino está en nuestras manos. Si volviéramos a elegir a los corruptos, no seremos víctimas sino meros cómplices y, como tales, mereceremos la condena eterna, porque habremos arrojado a la Argentina a un nuevo abismo, como tantas veces hemos hecho en los últimos cien años.

Bs.As., 12 Ago 17

Enrique Guillermo Avogadro
Abogado

viernes, 11 de agosto de 2017

FAMILIARES DE DETENIDOS PIDEN IGUAL TRATO QUE A MILAGRO SALA


La Asociación Civil Puentes para la Legalidad pidió a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) que se contemple el estado de salud y las condiciones de detención de los detenidos por delitos de lesa humanidad y puedan ejercer su derecho a excarcelación o prisión domiciliaria según corresponda. La presentación fue realizada por integrantes de la organización durante la última reunión plenaria de la CIDH celebrada en Lima, Perú. Frente a la CIDH se llevan realizados 270 pedidos individuales de medidas cautelares. Además, Puentes para la Legalidad hizo una denuncia por 10 casos testigos y 82 adhesiones y lleva 6 pedidos de audiencia temática en todos los periodos de sesiones desde que tienen personería jurídica.

“No estamos pidiendo nada diferente del accionar que asumieron en nuestro país, por ejemplo en el caso de Milagro Sala, quien con 53 años lleva menos de 2 años de prisión preventiva y es tratada bajo medida cautelar, siendo que nuestra situación es incluso mucho más grave y urgente por la cantidad de afectados y por tratarse de adultos mayores en riesgo de vida, prueba es que la gente está muriendo”, señalaron. Según la organización viene denunciando, el 60% de los imputados en las causas de lesa humanidad excede los 3 años de prisión preventiva, que permite como máximo la ley, lo que significa que sus detenciones son arbitrarias por no tener base legal. Pese a la enorme cantidad de recursos dedicados a estas causas, en los últimos 12 años se resolvieron menos del 30% del total de los procesos.

Familiares de detenidos por delitos de lesa humanidad
ASOCIACION CIVIL PUENTES PARA LA LEGALIDAD

CARTA DEL Dr. JOSÉ BRUNETTA AL DIARIO LA NACIÓN

Corresponde al período del gobierno kirchnerista, algunos hoy ocupan cargos público

Sr. Director,

El lunes 7, próximo pasado, el Editorial de su prestigioso diario, titulado "La subversión de lahistoria", menciona la Carta de Lector de mi autoría publicada el 23 de agosto de 2008. Como dice en el citado editorial la carta se viralizó en las redes sociales durante el último mes. Lo atribuyo a que una buena parte de la ciudadanía se siente identificada con los sucesos de los años 70 y además quiere alertar que algunos personajes delictivos de esos años están pugnando  para  recorrer nuevamente los pasillos del Palacio Legislativo. Quizás uno de los ejemplos más visibles es Taiana.  Ya tenemos dentro del Congreso hijos de esos terroristas que desataron la guerra sucia de los años 70 como el hijo de la compañera de Paula Lambruschini que en forma traicionera sesgó su vida a los 15 años. También el editorialista se pregunta si, ante los sucesos en nuestro país hermano de Venezuela, se podrá reconocer autoridad para hablar en nombre de la justicia y la libertad a los promotores que defienden el accionar del dictador Maduro.  Entre los mencionados están la ex presidenta con características bastante similares a la del dictador mencionado, la "argentina izquierda caviar" y algunos personajes nefastos como el mercenario locutor de fútbol Víctor Hugo Morales o el innombrable, hábil con sus pies pero deficiente mental, que opina desde su vida de jeque en Dubai. Mientras tanto miles de miembros de las fuerzas armadas y de seguridad que lucharon para que este país no sea Cuba están encerrados en lo que podemos llamar, emulando a Jorge Lanata, "the country of prevaricato" por más de tres años sin sentencia firme, con más de 70 años de edad y acusados por testigos falsos.

Saludos cordiales

Dr. José Brunetta

DNI 4180958

CARTA AL PRESIDENTE DEL COLEGIO DE ABOGADOS DE LA CIUDAD DE BUENOS AIRES


Buenos  Aires, 7 de agosto de 2017

Señor Presidente del
Colegio de Abogados de la Ciudad de Buenos Aires
Dr. Guillermo Lipera
P   r   e   s   e   n   t   e

Estimado Guillermo:

No quiero dejar de manifestar por escrito, a fin de que la hagas conocer a los miembros del Directorio, mi absoluta disconformidad con la actuación del Colegio respecto a la verdadera tragedia que viven más de 2.000 presos políticos encerrados ilegalmente, víctimas de una  política de persecución sistemática originada en la tiranía de los Kirchner con la complicidad del Congreso y de los jueces corruptos, desde la Corte Suprema para abajo. Como ustedes saben, 418 presos ya han muerto en cautiverio, de los cuales los últimos 77 corresponden al período que lleva andado el nuevo gobierno.

Somos todos conscientes de que para llevar adelante esta política se demolió el derecho en sus principios más básicos, como jamás se había registrado en nuestra historia, así como que la persecución odiosa y los absurdos encarcelamientos continúan en el presente. La última detención, ocurrida hace pocos días, fue la del Almirante Rodolfo Luchetta -¡91 años de edad cumplidos!-, realizada con despliegue circense por el Ministerio de Seguridad de la Nación, cual si se tratase de una banda de narcotraficantes.

Hace un año nos reunimos algunos socios de la Asociación de Abogados por la Justicia y la Concordia contigo y con miembros del Directorio del Colegio, a los fines de proyectar una acción conjunta con miras de conjurar este escándalo, que avergüenza a nuestra generación. Como primera medida nuestra Asociación aportó un Manifiesto firmado por trece Académicos del Derecho, en el que se denunciaba, sin eufemismos, esta gravísima situación que agravia a la justicia argentina. Quisimos darle la máxima difusión que la materia y la firma de tan destacados juristas merecía, pero el Directorio que presidís, luego de idas y vueltas, negó cualquier clase de participación.

Hace dos meses la Corte, en su nueva composición, luego de doce años de haber incurrido en el más gigantesco prevaricato de la historia, emitió dos fallos ajustados a derecho: el primero, ordenando la prisión domiciliaria de un detenido, en razón de tener más de 70 años; y el segundo -caso “Muiña”- disponiendo la aplicación de la ley penal más benigna. La reacción de los Verbitzky, Carlotto y compañía, así como la de la izquierda más extrema, aturdió a un gobierno tembloroso, el cual, pese a sus continuas protestas de respeto por las competencias de los jueces, promovió y obtuvo en 24 horas la sanción de una ley “interpretativa”. Casi de inmediato, tanto aquella convulsa reacción, cuanto el mamarracho legislativo, merecieron la grave réplica de las Academias Nacionales de Derecho y Ciencias Sociales y de Ciencias Morales y Políticas, así como la de otras Asociaciones (incluida ésta que presido). El Colegio de Abogados, en cambio, esperó una semana para emitir un comunicado que, para calificarlo de alguna manera, resultó por lo menos no demasiado explícito.

En el acto frente a Tribunales del último jueves, pergeñado por Enrique Avogadro con la colaboración de Alejandro Fargosi, cuyo objetivo era denunciar el prevaricato, la corrupción y la desidia de los jueces por su público desempeño en casos de pública notoriedad y en los llamados ‘juicios de lesa humanidad’, estos últimos ni siquiera fueron mencionados, como tampoco lo fueron las miles de víctimas que causó el terrorismo entre nosotros y que hace años vienen clamando por salir de la invisibilidad en que han sido sumidas, también ahora por la actitud complaciente del Colegio de Abogados de la Ciudad de Buenos Aires.

Nuestra Asociación concurrió al acto llevando el cartel que la identifica y mediante un megáfono hizo escuchar diversas consignas sobre la inmoral conducta  de los jueces. Sobre el palco montado o muy cerca de éste pudimos ver a algunos integrantes del Directorio y al mismo Alejandro Fargosi, quienes, cumpliendo un papel claramente protagónico, eludieron cuidadosamente toda referencia a los presos políticos y a las víctimas del terrorismo.

En representación de esta Asociación y en mi propio nombre como antiguo socio del Colegio, deploro francamente la reiterada falta de interés puesta de manifiesto por el Directorio ante la gravísima situación que viven los presos políticos, las víctimas del terrorismo y sus familiares, quienes, como los esclavos de antaño o los pertenecientes a la casta de los parias, no son merecedores de las elementales garantías y derechos que prescribe la Constitución para todos los habitantes de la República.

Creo interpretar de esta forma a una gran parte de los socios del Colegio, que ante situaciones de menor entidad siempre supo colocarse a la vanguardia en la defensa de las instituciones, del orden jurídico y de la justicia, pilares de la República.

Desearía tener confianza en que tanto vos cuanto tus pares en el Directorio sabrán interpretar el sentido de estas reflexiones y hago votos para que así sea, con la ayuda de Dios.

Atentamente,


Alberto Solanet

MI VIDA COMO HIJA DE POLICÍA

Que este  testimonio de la doctora Andrea Palomas Alarcón, sirva como  tributo a los recuerdos que todo hombre o mujer policía,  que ya no está, deja en las hijas e hijos que los suceden en la vida. No todos tuvieron la suerte de ser acompañados  por sus padres luego del retiro, por ello aquellos que aún lo tienen, sepan valorar los buenos momentos  de su compañía ya que pueden ser irrepetibles. Que quienes sintieron su ausencia debido a los requerimientos del deber, sepan ser benignos y no guarden rencor ya que ese policía solo es un ser humano.  Quienes lo perdieron en forma trágica, se sientan protegidos por él, pero también vivan la vida. Ese es el deseo de todo padre o madre para con sus hijos.  Mientras se los recuerde ellos estarán presentes.

Prisionero En Argentina

MI VIDA COMO HIJA DE POLICÍA

No sufrí lo que sufren otros hijos de policías. No sufrí el miedo a que no vuelva con vida a casa ni la ingratitud de la cárcel en su vejez. Mi padre, un comisario de la Policía Federal,  se retiró de la Fuerza cuando yo tenía dos años de edad.

Los que tienen relación con las FFAA y de Seguridad saben la diferencia entre “retirarse” y “jubilarse”. Un policía nunca se jubila, se “retira”. En teoría nunca deja de ser policía sólo deja de trabajar de policía. En la práctica también.

Ser policía para mi papá no fue sólo un trabajo. Lo conocí muchos años más como retirado que como policía y, sin embargo, lo recuerdo con un uniforme al que nunca le vi puesto más que en fotos y un bigote que era obligatorio tanto como el uniforme azul. Conozco a casi todos sus compañeros de trabajo aunque a algunos nunca los vi. Hasta su muerte en abril de 1998 que ocurrió en el Hospital policial Churruca sus historias sobre casos resueltos y no resueltos llenaron mi imaginación sobre el mundo policial.

Algo definía a los policías “de antes” y es la lealtad a sus compañeros. En la calle todos son enemigos potenciales, desde el delincuente hasta la víctima, desde el juez hasta el político. Los policías sólo se tienen entre sí. No se sobrevive en un tiroteo sin la asistencia de los compañeros policías. Algunos confunden lealtad con complicidad pero el buen policía sabe la diferencia.


Entre las anécdotas que pintan el trabajo de un jefe policial de hace cuarenta años una me pareció reveladora. Mi padre, como jefe de su comisaría, pagaba los sueldos. Recibía todos los meses el dinero y lo ensobraba con su subcomisario, Guillermo Pavón, para entregarlo a cada subalterno. En un descuido faltó un sobre. Investigando llegaron a la conclusión de que otro policía lo había robado. Ante las pruebas (encontraron el sobre entre sus pertenencias), lo confesó. Papá  le ordenó que pidiera su traslado. No lo denunció ni hizo que lo despidieran; no se deja a un policía sin trabajo por un error. La lealtad. Tal vez es una lealtad cuestionable, el policía era un ladrón, le robó a sus propios compañeros. Si no hubieran descubierto la verdad papá habría debido reponer el dinero de su propio bolsillo. También es cuestionable que se deje trabajando a un policía ladrón, que podría volver a hacerlo, yo misma lo cuestioné. Me contestó que para el policía es más importante la lealtad que todo eso. Ya lo castigarían de otra forma, le darían las peores ocupaciones, lo vigilarían.

Sin embargo mi padre no era tolerante con la corrupción. Los policías de antes no lo eran. En la jurisdicción en la que estaba su comisaría se encontraba una de las marroquinerías más importantes del país. Esto me lo contó mi madre con un dejo de indignación. Los dueños de la marroquinería le enviaban toda clase de carteras y valijas costosas “para la esposa del comisario”, las que mi padre devolvía prolijamente sin siquiera ver. Insistían en que era “sólo una atención, que no esperaban nada a cambio” pero él las devolvía nuevamente. La línea que separa una “atención” y un soborno es muy delgada y papá nunca estuvo dispuesto a traspasarla.


Durante el segundo gobierno peronista falleció Eva Perón. Mi padre, profundamente antiperonista, se negaba a llevar luto como le habían ordenado a todos los empleados públicos. Un jefe lo llamó, le explicó que debía usar luto porque era una orden, a lo que papá se negó nuevamente. El jefe estaba en una situación precaria, tenía orden de sancionar a todo el que se negara a usar luto; en su lugar le dio una licencia por el tiempo que debía llevarlo. La lealtad.

Papá se retiró y en su lugar quedó el que había sido su subcomisario, el que ensobraba los sueldos junto con él, Guillermo Pavón. Pavón fue ascendido a comisario, al puesto en el que alguna vez estuvo papá. Siguieron siendo amigos, venía a mi casa a cenar. Recuerdo reuniones de fin de año en el que todos los compañeros de mi padre lo invitaban aunque ya estaba retirado.

Un día papá nos explicó a mi hermana y a mí que si alguien nos preguntaba a qué se dedicaba teníamos que contestar que era empleado público, que no debíamos decir que era retirado de la policía. No entendía por qué si se sentía orgulloso de ser policía debíamos ocultarlo. Con los años lo supe, el comisario Pavón había sido asesinado por Montoneros cuando salía de su casa rumbo al trabajo. Los policías fueron los primeros asesinados en la guerra subversiva y si mi padre no fue asesinado es sólo porque otro policía murió en su lugar. No me transmitió el profundo odio que sentía por los terroristas; ese lo adquirí por mí misma.

Mientras nuestros enemigos querían matarnos un primo mío ingresó a Montoneros. En el peor momento del enfrentamiento llegó a tener pedido de captura, en blanco, ignoro por qué. Mi padre le solicitó a un ex compañero que le entregue la ficha del pedido de captura, que él se comprometía a que su sobrino no fuera una amenaza para nadie. El compañero se la dio “sólo porque es Palomas quien me lo pide” le dijo al emisario. La lealtad. Papá sacó a mi primo de Montoneros y del país y se ocupó personalmente de que hiciera otra clase de vida.  Nunca volvió a ser una amenaza hasta que murió de cáncer varias décadas después.


Siguió con dolor cada noticia sobre corrupción policial. Heredé esa mortificación.

También heredé su amor hacia la institución policial, sin saberlo, sin quererlo y muchas veces sin aceptarlo. Cuando pasa frente a mí un patrullero con las sirenas encendidas me persigno y le pido a Dios que proteja a los policías y les permita volver a su casa sanos y salvos.

Agradezco que mi padre haya fallecido antes de ver la persecución cobarde a policías y no policías ancianos que instauró el kirchnerismo. Le habría hecho mucho mal.

Comencé a visitar presos políticos hace alrededor de siete años, en distintos penales hasta que fui a Devoto donde la mayoría son comisarios de la Policía Federal. También hay de otras fuerzas pero la mitad son “Federicos”. Ellos me reciben con cariño, como a una hija y yo no puedo evitar pensar que son como mi padre. Alguien me explicó (no ellos) que ante el abandono de su institución era muy importante que la hija de un camarada los visite y desde entonces voy todos los viernes.

En una ocasión, uno de ellos necesitaba un favor y me pidió que fuera a ver a un amigo suyo, comisario. Me dio su tarjeta recomendándome que le dijera que iba de su parte. Lo hice. Fue durante el Ministerio de la Garré. El terror de este comisario se palpaba en el aire, ni siquiera me recibió. Envió a un subalterno a que me atienda en una oficina prestada, sin duda pensando que lo escuchaban.

El gobierno destructivo de los Kirchner terminó por quebrar el hilo de solidaridad que existe entre los policías. Convirtieron a los policías en empleados públicos sin alma, sin ideales  ni orgullo. ¿Cómo esperar que arriesguen la vida por un magro sueldo?

Y la gente exige seguridad.

Mientras las fuerzas policiales no se auto depuren de corruptos, de cobardes, y restablezcan el valor de la lealtad, seguirán siendo ninguneados por cuanto político arribista se encarame en el poder.

Por mi parte, seguiré ocupando el lugar de mi papá. Si él viviera iría cada viernes a ver a sus compañeros policías como yo hago en su lugar. Por lealtad.

Andrea Palomas Alarcón[1]




[1] La Dra. Andrea Palomas Alarcón nació en Buenos Aires en el seno de una familia de clase media. Padre policía (se retiró como comisario de la Policía Federal en 1967) y madre empresarias. Fue a una escuela religiosa en donde perdió la fe en la Iglesia, no en Dios ni en Cristo, sólo en la Iglesia. Estudió equivocadamente agronomía, por creer que esos veranos en el campo de unos amigos en La Pampa eran la forma en que quería vivir el resto de su vida. Nunca se desvinculó totalmente de ese sueño pero siguió otros… como pelear contra la injusticia. Estudió derecho y conoció la justicia desde ambos lados del mostrador, estuvo algún tiempo en un juzgado civil como meritoria y luego pasó por varios estudios jurídicos como procuradora, abogada junior y socia. Hoy tiene su propio estudio y perseguir el sueño de pelear por un país más justo, más ajustado a las leyes es como se ve terminando sus días. Tuvo unas tímidas participaciones en política, en los años de la UCeDe, como afiliada y militante y como dirigente de UPAU cuando seguía la carrera de agronomía. Se considera a sí misma liberal de derecha “si es que eso existe” dice. Una amiga la llevó un día a la Fundación Felices los Niños y allí conoció lo que llama “una hermosa obra de Fe” “Los niños no sólo eran felices, eran solidarios entre ellos, educados, los más grandes cuidaban a los pequeños, estudiaban, varias generaciones de niños se forjaron un futuro mejor” dice sobre la Fundación. Le explicaron que las reglas en la Fundación era que los chicos no trabajaban, sólo estudiaban y jugaban. Conocer esa Fundación le devolvió la fe en la Iglesia. Opina que el padre Grassi es de alguna manera un visionario que le permite a personas de clase media, con una familia, con un trabajo de 9 a 17 convertirse en misioneros a pocas cuadras de su casa, sin necesidad de viajar al África o al El Impenetrable. Grassi adoptó el concepto de “voluntarios”: las personas van a ayudar a los niños, a trabajar por ellos, a solicitar donaciones para ellos. Personas de barrio norte con mucama van a la Fundación a limpiar, cocinar y lavar los platos para los niños pobres. Estas personas que renunciaban a la comodidad de sus vidas en beneficio de otro  la volvieron a la Iglesia. Opina que las acusaciones contra el padre Grassi no se salen del tradicional odio ideológico contra la Iglesia Católica y que el cargo de “pedofilia” no se sale del estándar. La Dra. Palomas lo apoyó siempre y lo sigue apoyando convencida de que es inocente;  de que su caso es sólo una muestra más de la falta de Justicia que existe en Argentina. Tuvo participación muy activa en la resistencia al desalojo de los niños del Hogar San José Obrero de Chacarita. El Hogar nunca pudo ser desalojado por la Justicia. Pero las injusticias en Argentina son muchas y comenzaron los juicios por delitos de “lesa humanidad”. Miles de hombres y mujeres  fueron secuestrados por jueces corruptos y en ese cuadro no pudo mantenerse al margen. Supo de la Asociación Abogados por la Justicia y la Concordia y se asoció. Visita a los presos políticos desde hace varios años, siempre pensando que éste será el último. Compatibiliza su servicio con el trabajo de abogada civilista, laboralista y con las clases que da en la Universidad de Buenos Aires a los alumnos del último año de derecho, en la materia “práctica profesional”, Una materia equivalente a la residencia de los médicos, porque los alumnos actúan como abogados en casos reales con la asistencia y el control de los profesores. En todos estos años, incursionó en el periodismo admitiendo que no tiene una verdadera vocación, sólo por acallar las palabras que salen de su mente y que necesita compartir. Escribió artículos firmados en el diario La Prensa, tuvo un fugaz paso por una publicación de números limitados Prensa Confidencial (de Jorge Vago) y le han publicado artículos en El Informador Público y otros portales. También actúa como columnista en el programa “De eso no se habla”, un programa artesanal volcado casi completamente a las vicisitudes que transitan los presos políticos de Argentina.

martes, 8 de agosto de 2017

EL ORDEN Y LA JUSTICIA EN LA ARGENTINA


Publicado el 2 ago. 2017

Entrevistamos al Dr. Heriberto Auel, Candidato a Diputado Nacional por la lista 262 "Orden y Justicia" del Partido "El Movimiento".

Una charla sobre el estado actual de las Instituciones democráticas en Argentina. Sobre los retos que deben afrontar y sobre los valores con los que debería conducirse.

CONDUCCIÓN:
Alejandro Tancredi

INVITADO ESPECIAL:
Dr. Heriberto Auel
Candidato a Diputado Nacional - Lista 262 "Orden y Justicia"
Partido "el Movimiento"



VENEZUELA


En muchos debates televisivos se compara a Maduro con el último gobierno militar de nuestro país. Mi punto de vista es lo contrario. Maduro representa a los grupos terroristas que asolaron el país en los 70. Maduro quiere llevar a Venezuela a ser Cuba, así como era la intención de los dirigentes del ERP y de Montoneros que la Argentina fuera como la isla caribeña. Maduro puede ser que lo consiga, porque cuenta con el respaldo de las fuerzas armadas venezolanas. En la Argentina no se pudo porque sus fuerzas armadas y de seguridad impidieron que las organizaciones terroristas lograran su objetivo.

María Inés Hansen
DNI 13.550.705


LA SUBVERSIÓN DE LA HISTORIA


Una carta de un lector publicada en 2008, que en nuestros días goza de enorme repercusión en las redes, ofrece datos reveladores de la barbarie subversiva

Lunes 07 de agosto de 2017

Nueve años después de haber sido publicada, la carta dirigida a LA NACION de un ex gerente financiero y director de Chrysler Argentina ha estremecido a millares de personas en las redes sociales. Ha sido consecuencia de la actualidad y trágico testimonio del mensaje que revela una de las situaciones de mayor cinismo en la historia contemporánea de los argentinos.


Concierne a los episodios de barbarie protagonizados por bandas subversivas en los años setenta. Los hubo de diversa naturaleza, pero éstos refieren a los dirigidos contra ejecutivos de empresas que no estuvieron dispuestas a pagar a sus extorsionadores un seguro mensual de protección física, como el que ofrecían las mafias de Chicago allá por 1927. Abarca, además, a la impunidad que ha protegido en estas décadas a la delincuencia terrorista y a la ficción, que todavía perdura en propaganda izquierdista, por la que se exaltan acciones degradantes de la condición humana.

La carta se publicó el 23 de agosto de 2008. Por alguna razón se difundió después en las redes y su repercusión ha sido aún mayor que la de hace casi una década. El tono de las líneas escritas entonces por José Brunetta explica por sí mismo el fenómeno. “¿Cuándo van a ir a los tribunales acusados de delitos de lesa humanidad se preguntaba los ideólogos que enviaban a los jovencitos «idealistas» a asesinar civiles y a la vez a ser asesinados por las fuerzas del orden?”

Brunetta recuerda que todos los directivos de Chrysler estaban amenazados de muerte. El día que se incorporó a la empresa, 9 de enero de 1975, uno de los directores le dio una tarjeta con datos útiles entre otros, el nombre y teléfono de un abogado de la firma para ser entregada a sus captores en caso de que fuera secuestrado. Matones de la subversión acribillaron sucesivamente en 1976 a Eduardo Kenny, gerente de distribución de la empresa, en marzo; a Carlos Balsa, supervisor de flota, en julio, y a Jorge Souto, gerente de control de laboratorio, en noviembre. No eran sino trabajadores jerarquizados, como el propio Brunetta, que estudió mientras su madre atendía el taller de compostura de zapatos que había sido abierto por su padre.
 
Corresponde al período del gobierno kirchnerista,
algunos hoy ocupan cargos públicos

En palabras del remitente de la carta, al morir el padre, en vez de agarrar un arma y salir a robar, buscó un trabajo, terminó sus estudios en la Escuela Superior de Comercio Carlos Pellegrini y se graduó en Ciencias Económicas. “Si hubiera salido a la calle con un fierro quizá podría ahora ser ministro, secretario de Estado o jefe de fiscales”, decía Brunetta en 2008, con ironía, en alusión a la caterva de funcionarios kirchneristas que habían simpatizado o militado en las filas de la subversión.

El autor de la carta decía que todos sabemos quiénes fueron aquellos privilegiados de dos amnistías y de indultos por los cuales nada pagaron por los inmensos daños causados a la sociedad. Mencionó a algunos de los principales cabecillas que descaradamente se proclamaban, y se proclaman campeones de los derechos humanos. Lo notable es que éstos han prescindido de la contrición de tantas felonías. Con algunas hasta apagaron la vida de criaturas.

No hace falta volverlos a nombrar. Ya es bastante, en estos días, con que hayan sido puestos al desnudo de un plumazo, como toda la izquierda radicalizada de la región, por las críticas mundiales que se han acumulado en su contra por el silencio que mantienen ante los crímenes del gobierno de Maduro. Tarde, pero comienzo de un rigor moral al fin.

No se trata de pedir a esta altura juicios y cárcel para los autores y cómplices necesarios de crímenes producidos por la subversión cuarenta años atrás, y aún más. Se trata de revisar con ecuanimidad la historia de aquellos tiempos y denunciar con coraje la aberración de que se legitime con patente de héroes a quienes mataron, secuestraron, robaron y extorsionaron, con un saldo a su cuenta de más de mil muertos, en veinte mil actos de violencia.


Esa denuncia es la contraparte incumplida de la condena del terrorismo de Estado que principió en días en que el presidente Perón ordenó “exterminar” la subversión, después del asalto sangriento a un regimiento de Azul, y llegó a su apogeo con el golpe de marzo de 1976. En su invocación implícita de procedimientos violatorios del debido proceso, Perón no sugirió, es verdad, perseguir a una etnia pacífica e indefensa, sino a quienes se plantaban en desafío del Estado y la Constitución alzados en armas, y apelaban al terror que más tarde, en contagio brutal, se ejercería de modo ilegal en contra de ellos.

La Argentina está urgida de curar viejas heridas, que se reabren con las venganzas y la discriminación frente a la ley, como es la situación de cientos y cientos de enfermos ancianos, militares o civiles, en prisión a quienes se niega la detención domiciliaria. Hay políticos que callan esto por temor a la manipulación que se haga en su demérito en falsa invocación de principios con los cuales todos acordamos. Hay que hablar.

El caso de Venezuela está tomando, entre tanto, proporciones de escándalo e indignación que la tiranía cubana consiguió eludir ante el desinterés inexplicable de voces mundiales de gravitación en el pasado. El de Venezuela es un ejemplo que interpela a los argentinos: ¿vamos a reconocerles autoridad para hablar en nombre de la justicia y la libertad a los promotores de Maduro en el país? ¿Es posible tomarlos en serio más allá de lo que por sí mismos representan como peligro institucional para la República si volvieran al poder?

He ahí la pregunta que cabría perfectamente en una nueva carta de José Brunetta a LA NACION, a fin de datarla con fecha de hoy.



NOTA: Las imágenes y destacados no corresponden a la nota original.

domingo, 6 de agosto de 2017

CARTA ABIERTA DE UN MARINO AL PRESIDENTE MACRI


Yo me pregunto, Señor Presidente: ¿acaso Usted, en la intimidad de su hogar, porque en funciones parece que NO lo hace, toma conciencia real de su responsabilidad por todas las muertes de los integrantes de las FFAA, FFSS, Policiales, Jueces, y Civiles injustamente imputados, procesados y condenados  habidas durante su mandato? ¿O su conciencia las enmascara, esconde indignamente y mira para otro lado como si ellos no fueran argentinos que pusieron en riesgo su vida en su momento, para que Usted y su digna familia pudiesen disfrutar de la Libertad actual?

¿Acaso cree que todos ellos fueron genocidas, torturadores, ladrones, o miembros de una asociación ilícita que mancomunados se atrevieron por propia iniciativa a enfrentar a los verdaderos asesinos, terroristas y subversivos que asolaron este país?

¿Acaso Usted hubiese procedido de manera diferente si le hubiesen ordenado proteger su familia y la de sus amigos y camaradas?

¿Tiene Usted conciencia de cómo todas estas injusticias, humillaciones, menosprecios, indignidades, mentiras y degradaciones han afectado a nuestras familias a lo largo de tantos años, ignoradas y vilipendiadas salvajemente?

Su obligación es responder a estas preguntas. Dar fin a esta injusta situación, si es un Hombre de Bien. Para eso lo elegimos como Presidente.

De un Marino que a pesar de todo, aún mantiene la Esperanza que Usted recapacite seriamente sobre su responsabilidad para solucionar estas injusticias.



Federico R. Ramírez Mitchell[1]


[1] Capitán de Navío de la Infantería de Marina, Retirado. Es Veterano del Operativo Independencia y de la Guerra contra la Subversión. Y también… Preso Político.

LOS CONDENADOS POR LESA HUMANIDAD TIENEN UN PARTIDO QUE LOS REPRESENTA EN LAS PASO

Es "Todos por Buenos Aires" que se presenta en la Provincia. Son familiares de víctimas de las organizaciones revolucionarias. Proponen “terminar con el curro de los derechos humanos”. Una lista en Capital quiere la libertad de los militares presos

Por Martín Angulo 6 de agosto de 2017

Arturo Larrabure, uno de los referentes del espacio

Los militares y civiles condenados por delitos de lesa humanidad tendrán en las elecciones internas un partido que los represente en la provincia de Buenos Aires. Se trata de "Todos por Buenos Aires", que lleva como candidatos a familiares de víctimas de las organizaciones revolucionarias de los años 70.

"Es tiempo de militar por la Patria", es el slogan del partido en un juego de palabras entre la pertenencia a las fuerzas armadas y la participación en política. El espacio presenta a sus candidatos como "víctimas del terrorismo, los militares, policías, gendarmes y prefectos, Veteranos de la Guerra de Malvinas y combatientes contra el flagelo terrorista en nuestro país".

En la ciudad de Buenos Aires una lista del partido "El Movimiento" lleva a militares retirados. Uno de sus candidatos es el general de brigada Juan Miguel Giuliano, sancionado por participar en un acto en el que se avaló el terrorismo de estado y que en campaña propone "la libertad de los procesados y condenados por los llamados juicios de ´lesa humanidad´".

Ambos partidos tienen como objetivo pasar las PASO del próximo domingo y a futuro convertirse en un partido representativo como en los 90 lo fue el Movimiento por la Dignidad y la Independencia (MODIN), el espacio político que creó el militar carapintada Aldo Rico.

Los integrantes de "Todos por Buenos Aires" se reconocen como votantes de Mauricio Macri en las elecciones presidenciales de 2015. Lo fueron por una de sus promesas de campaña: "Conmigo se acaban los curros en derechos humanos". Hoy el partido revindica esa postura como suya.

Pero tuvieron más descontentos con el macrismo. Criticaron la ley que impulsó la gobernadora María Eugenia Vidal por la cual se reconoce oficialmente que fueron 30 mil los desaparecidos de la última dictadura militar y el impulso que el gobierno nacional dio en el Congreso para que el 2×1 no se aplique a los genocidas, luego del fallo de la Corte Suprema que había beneficiado al represor Luis Muiña.

Maximiliano Patti, hijo de Luis Abelardo Patti, candidato en Escobar

Por eso decidieron pasar a la acción y formar su propio partido. Tomaron el sello "Todos por Buenos Aires" y en las elecciones internas del próximo domingo llevan listas para senadores y diputados nacionales y para cargos locales en 33 municipios de la provincia, según información electoral que recogió Infobae.

"Creemos que la familia militar son dos millones de personas que nos pueden apoyar", dice uno de los organizadores del partido que prefiere mantener su nombre en reserva.

Su principal candidato y referente es Arturo Larrabure, quien encabeza la lista de diputados nacionales y es hijo del coronel Argentino del Valle Larrabure que fue secuestrado en agosto de 1974 por el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) y asesinado un año después. Larrabure pidió a la Justicia que el crimen de su padre sea declarado de lesa humanidad, lo que fue aceptado por un fiscal y debe ser resuelto por un juez federal de Rosario.

Como candidatos a diputados nacionales también están Jovina Luna, hermana del soldado Hermindo Luna, quien murió en el ataque de Montoneros al Regimiento de Infantería de Monte 29 en Formosa, y los ex combatientes de Malvinas Luis Blanchet Rubio y José Vercesi. El primer candidato a senador nacional es José María Sacheri, hijo de Carlos Alberto Sacheri, un limitante del nacionalismo católico que fue asesinado en 1974 por el ERP.

Jovina Luna, precandidata y hermana del soldado Hermindo Luna

En Escobar, "Todos por Buenos Aires" lleva como primer candidato a concejal a Maximiliano Patti, hijo de Luis Abelardo Patti, ex intendente de ese municipio y ex subcomisario preso y condenado por delitos de lesa humanidad. Patti comenzó esta semana un nuevo juicio oral por el secuestro y homicidio en 1976 del periodista Ricardo Gabriel Giménez. En la primera sección electoral la lista a senadores provinciales la encabeza Hugo Ricardo Scilingo. En el partido señalan que no tiene parentesco con Adolfo Scilingo, el marino que reconoció que pilotó los aviones de "los vuelos de la muerte" en los que se arrojaba gente al mar.

"Conformamos un partido político porque creemos ampliamente en la democracia. Condenamos con mucha fuerza los golpes de Estado a lo largo de la historia argentina. Cada golpe fue un atraso para el país", le dijo Larrabure a Infobae.

-      ¿También condenan los crímenes de la dictadura?

-      Condenamos todo tipo de violencia. Los crímenes de la dictadura y del terrorismo. Por eso tiene que llegar una justicia verdadera. Los que dieron la orden están libres y los que la ejecutaron no. No se puede condenar a los que cumplimentaron órdenes sino se condena a los que la impartieron. Carlos María Estela Martínez de Perón y Carlos Ruckauf están libres. Es más condenable a quien impartió la orden que quien la ejecutó.

-      ¿Por qué los condenados no dicen dónde están los desaparecidos o los recién nacidos robados en cautiverio?

-      Ese sería un debate importante en donde cada parte debe acercar propuestas. Los militares y los terroristas deberían dar explicaciones. Hay que generar condiciones que creíamos que Macri las iba a dar pero no lo hizo. Tiene que respetarse el tema de la prisión domiciliaria para los mayores de 70 años.

-      Ustedes repudian los delitos de la dictadura pero llevan en su lista a familiares de condenados.

-En el Congreso de la Nación la hija de los carceleros de mi padre hoy es diputada nacional y se presenta nuevamente, Josefina Gonzalez (NdA: legisladora del Frente para la Victoria e hija de desaparecidos). Si pensamos en Wado de Pedro (NdA: también diputado del FpV, cuyos padres fueron asesinados en la dictadura) los padres fueron los autores materiales que destruyó el edificio de Lambruschini (NdA: Armando Lambruschini, ex integrante de la Junta Militar durante la dictadura) y asesinaron a una adolescente de 15 años y a una mujer de 82 años. Nadie condena eso por ser familiar. Tenemos que hablar de un equilibrio. Si condenamos a uno debemos condenar a todos.

-      La Justicia ya dijo que los crímenes de las organizaciones revolucionarias no son de lesa humanidad y están prescriptos.

-La causa de mi padre está reabierta y esperando un fallo del juez federal. El fiscal Claudio Palacín dijo que era un delito de lesa humanidad. En el juicio a las juntas el tribunal habló de que se había vivido una guerra revolucionaria. La justicia argentina no quiere actuar con la misma vara ante determinados asesinatos.

-      ¿Qué significa que con ustedes se acaban de verdad los curros en derechos humanos?

-      Nosotros nos reunimos con el secretario de Derechos Humanos Claudio Avruj, que nos abrazó, nos dijo que iba a trabajar, escuchamos a Macri que iba a terminar con el curro. Hay un gran negociado, el tema de los 30 mil desaparecidos es tremendamente polémico. Si entro a la Cámara de Diputados voy a ayudar a la gobernadora Vidal a terminar con el curro de los derechos humanos y ofrecerle el listado de personas que cobraron indemnizaciones que están vivas. Hay un número muy grande de gente que cobro indemnizaciones y que no correspondería.

– ¿Proponen leyes de amnistía para los represores condenados?

-No. Queremos debatir. Cambiar relato por historia.

Quién sí propone la libertad para los represores condenados es el general de brigada retirado Giuliano, tercer candidato a diputado nacional por la ciudad de Buenos Aires de la lista "Orden y Justicia" en el partido "El Movimiento" que va a internas con cinco listas. "Propondremos en el Congreso de la Nación la reparación de las víctimas del terrorismo y la libertad de los condenados por los llamados juicios de ´lesa humanidad´", dice Giuliano en campaña.

Larrabure sostiene que no hay vínculo entre esa lista y "Todos por Buenos Aires" pero ambas comparten el slogan de "militar por la patria" y los mensajes en las redes sociales.

La lista de "Orden y Justicia" está integrada mayormente por militares retirados. La encabeza el general Heriberto Auel con los teniente coronel Enrique Venturino y Oscar Igounet; el capitán de navío Carlos Cortalezzi; el comodoro Horacio Ricciardelli; el suboficial mayor Fernando Torres y el capitán de Ejército Luis Dafunchio.

Giuliano fue sancionado en enero de 2007 con 60 días de arresto por el Ejército porque en mayo del año anterior participó con otros militares retirados de un acto en Plaza San Martín en la que se revindicó el terrorismo de Estado. La sanción fue ratificada por el entonces presidente Néstor Kirchner.

Otro de los candidatos de "Orden y Justicia" ya tuvo participación política. Venturino fue candidato con Rico del MODIN, la primera experiencia electoral después de la dictadura con militares retirados. Rico y Venturino fueron los líderes del alzamiento carapintada que en 1987 se produjo contra el gobierno de Raúl Alfonsín.

"Todos por Buenos Aires" se acercó a Rico para estas elecciones y le ofrecieron participar en el partido. El ex carapintada rechazó ser candidato o tener algún tipo de vínculo, pero les dio apoyo y aportó dos mil pesos.

El objetivo es pasar las internas del próximo domingo para entrar a las generales de octubre. Para eso necesitan el 1,5 por ciento de los votos. "El objetivo está cumplido ya porque nos pusimos en movimiento. La experiencia que obtengamos en esta primera oportunidad será nuestro capital para seguir construyendo el poder necesario para participar activamente en la vida política de nuestro país. Estamos hartos de ser usados y desoídos por los políticos. Es tiempo de militar por la Patria. Viva la Patria", proclaman a futuro.